Publicado: junio 5, 2026, 8:32 am
El Mundial nació en 1930, pero su actual trofeo en 1974, 44 años más tarde de la primera edición. El que se entregará en el Mundial de 2026 con sedes en Estados Unidos, Canadá y México está hecho de oro de 18 quilates, con una base de malaquita y representa a dos figuras humanas sosteniendo la Tierra. Además, el original solo lo pueden tocar los campeones del mundo y, una vez es entregado en la ceremonia de la final, es reemplazado por una réplica en el mismo campo. Así, el original se guarda bajo llave y realiza giras por todo el mundo meses antes del inicio de la competición.
Para llegar al hoy, antes hay que ver la historia y entender por qué es tan restrictivo. Entre 1930 y 1974 (sin incluir), la copa del mundo oficial era la denominada Jules Rimet, nombrada así en honor al presidente de la FIFA homónimo desde 1921 hasta 1954. Entre sus historias se incluye viajar a bordo del transatlántico Conte Verde en dirección a Uruguay para disputar la primera Copa del Mundo en 1930, estar oculto en Italia durante la 2.ª Guerra Mundial para evitar que se la llevaran los nazis, y varios robos, además de haber sido recuperada por un perro.
Así, la historia de este trofeo es muy rica, con muchísimo anecdotario y momentos insólitos hasta llegar al hermetismo en el que vive hoy. Esta solo puede ser tocada por unos pocos privilegiados en el mundo (todos ellos campeones) y es la más deseada por todos los seguidores, abarcando selecciones, jugadores, aficionados o entrenadores, que tienen en su mira poder levantarla el próximo 19 de julio en el Metlife Stadium de Nueva York en la Gran Final de la Copa Mundial de 2026.
La Jules Rimet, el trofeo original que fue recuperado por un perro tras un robo
La antigua Jules Rimet (que se llamaba Victory al principio) representaba a Niké, la diosa griega de la victoria, sosteniendo una copa octogonal, hecha de plata esterlina bañada en oro y con una base de lapislázuli. Esta fue creada por el escultor francés Abel Lafleur como obsequio para el ganador del primer torneo mundial de selecciones. El nombre de Jules Rimet fue en honor al presidente de la FIFA del momento debido a su labor por impulsar el crecimiento del fútbol con esta competición como la joya de la corona.
La realidad es que este trofeo en su momento no tenía la relevancia que hoy pudiera parecer; lo cogió a través de un incidente que cambió para siempre su historia cuando en Inglaterra 1966 fue robada y recuperada por un animal. El contexto del hecho fue que, mientras el título estaba siendo exhibido en Londres, alguien la saqueó. Durante varios días, y a meses del inicio de la competición, nadie sabía dónde estaba. La noticia se volvió internacional y el desenlace generó mucho revuelo: fue un perro, llamado Pickles, quien la encontró envuelta en papel de periódico debajo de unos arbustos mientras paseaba con su dueño, convirtiéndolo en una celebridad aún recordada. Este robo no fue el único y sufrió más hurtos, el último fue en 1983 y nunca más se volvió a ver, considerándose un objeto perdido y presuntamente fundido y vendido, aunque nunca se supo la verdad.
El actual trofeo, un diseño de hace 50 años y muy exclusivo
La norma indicaba que cuando un equipo ganara tres copas del mundo, se quedaba con la Jules Rimet en propiedad. Y así fue. Brasil, tras ganar los trofeos en las ediciones de Suecia 58, Chile 62 y México 70, la Confederación Brasileña de Fútbol agregó a sus vitrinas el preciado título y la FIFA llevó a cabo el proyecto para el nuevo diseño. El actual fue creado por el escultor italiano Silvio Gazzaniga, que también trazó la Copa de la UEFA, la Supercopa de Europa, la Copa de África o, incluso en otros deportes, la Copa Mundial de Béisbol.
Algunos datos curiosos que ofrece son que solo tiene espacio para 17 campeones (hasta la edición de 2038), es de 36 cm de alto, pesa 6,175 kg y está hecho de oro de 18 quilates. Y algunos de los campeones que la han levantado han sido Messi en 2022, Maradona en 1986 o Beckenbauer en el 74, entre otras leyendas. Ahora está a la espera de ver quién es el nuevo ganador de la máxima competición.
