Publicado: julio 30, 2026, 6:08 pm

El envejecimiento de la población ha convertido a miles de personas en cuidadores de sus familiares mayores. Mantener el bienestar de un familiar mayor a cargo implica tiempo y desgaste emocional, pero también un importante desembolso económico que puede desestabilizar el presupuesto de una familia. Elementos tan básicos para la autonomÃa de un jubilado como unos audÃfonos, unas gafas progresivas o una prótesis dental se consideran elementos excluidos del catálogo general gratuito del Sistema Nacional de Salud.
Sin embargo, existen otras vÃas de financiación pública, ayudas asistenciales directas y reembolsos de gastos a los que se puede acoger la familia para reducir ese impacto económico. El dinero recibido depende de una combinación de distintos criterios, como la edad, el grado de dependencia o discapacidad y de si la persona mayor fue funcionaria o cotizante del régimen general de la Seguridad Social.
Tres formas de solicitar las ayudas
La familia al cargo del mayor debe identificar en primer lugar cuál es el canal por el que debe solicitar esta ayuda. Existen tres vÃas a través de las cuales se puede obtener la subvención. La primera de ellas es el catálogo ortoprotésico de las comunidades autónomas. Por norma general, las comunidades autónomas gestionan sus propios catálogos de prestaciones para audÃfonos y artilugios similares. El requisito clave para acceder a la ayuda por esta vÃa es que el mayor debe tener reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 33% o una situación de dependencia.
Las cuantÃas varÃan notablemente según la comunidad autónoma. Comunidades como Madrid ofrecen hasta 840 euros por audÃfono; Cataluña financia importes elevados para hipoacusias severas; y Murcia o Castilla-La Mancha pueden llegar a cubrir entre 1.200 y 3.000 euros según el tipo de dispositivo y el nivel de renta familiar.
En caso de que el jubilado no llegue a los mÃnimos requeridos para entrar en el catálogo de Sanidad, la vÃa alternativa son las subvenciones anuales de Servicios Sociales de su ayuntamiento o comunidad. Son partidas destinadas especÃficamente a la «promoción de la autonomÃa personal» de los mayores de 65 años. Suelen sufragar parte de las prótesis dentales completas, la renovación de gafas y los productos de apoyo para el hogar (rampas, sillas de ducha). El criterio fundamental aquà es la renta de la unidad familiar.
Pore último, si el familiar mayor es un jubilado de la función pública, las mutualidades estatales cuentan con un sistema de prestaciones complementarias dentarias y oculares muy ágil. Para iniciar este proceso, es obligatorio que un especialista del sistema público firme un informe que justifique la necesidad del tratamiento o del aparato. Hay que saber que un presupuesto de una clÃnica u óptica privada no sirve como justificante inicial.
A continuación, se realiza la compra del audÃfono, la prótesis o las gafas. La factura debe ser la original, estar a nombre del beneficiario mayor de edad y reflejar de forma obligatoria el código del producto según el Catálogo General de Material Ortoprotésico de la comunidad. Por último, se presenta la solicitud de reintegro de gastos a través de la Sede Electrónica de la comunidad autónoma o en papel (los servicios de mutualidades como MUFACE abren campañas especÃficas en papel para los mayores de 75 años a través de sus teléfonos preferentes). Se debe adjuntar el DNI, historial de empadronamiento, la factura y el número de cuenta bancaria.
