Publicado: mayo 3, 2026, 4:34 pm
El Barça jugará la final de la Champions femenina por sexto año consecutivo (y séptima vez) después de superar al Bayern en la vuelta de las semifinales (4-2) en el Camp Nou. Tras el 1-1 de la ida, las culés no dieron opción a su rival y se medirán al Olympique de Lyon, el equipo con más títulos de la competición con ocho, en busca de su cuarto título continental.
Será la cuarta final entre las azulgranas y las lionesas, con dos victorias para las francesas (18-19 por 4-1) y 21-22 por 3-1) y una para el Barça (23-24, 2-0). Se da la circunstancia que el conjunto galo está entrenado por Jonatan Giráldez, exentrenador del Barça y que fue sustituido en el cargo por Pere Romeu.
El conjunto catalán estará el 23 de mayo en Oslo peleando por su cuarto título continental tras superar al Bayern con bastante solvencia, dominando el segundo capítulo de un choque que venía igualado del Allianz Arena.
Hasta ese momento, el triple campeón continental había mandado e impuesto su guión desde el minuto 1, con la excepción del contragolpe esporádico que permitió igualar al equipo de José Barcala. La apuesta por Salma Paralluelo, MVP del choque, funcionó, Alexia Putellas firmó un doblete para igualar a César Rodríguez como segundo máximo goleador de la historia del club (232) y Ewa Pajor también apareció en un choque que trajo la buena noticia de la vuelta de Aitana Bonmatí.
Pere Romeu buscó soluciones a lo sucedido en la ida y las encontró. El técnico, cuando pocos lo esperaban, varió su once y metió a Clara Serrajordi por Vicky López y, sobre todo, a Salma Paralluelo por Claudia Pina, un mensaje de las intenciones que tenía ante el nuevo bloque bajo muniqués. La aragonesa, con Esmee Brugts metiéndose mucho por dentro, no solo aumentó la intensidad de la presión sino que fue clave en ataque.
Y es que las locales, más fluidas que hace una semana y otra vez con el numeroso apoyo de su afición, atacaron al Bayern por los costados y de forma más directa, con la delantera española y Caroline Graham Hansen metiendo buenos centros ante una defensa que se mostró excesivamente nerviosa en muchas acciones.
El Barça encontró pronto su premio así. La extremo noruega encontró en uno de sus afilados centros en el segundo palo a Paralluelo, que minutos antes no había llegado por poco a otro envío de su compañera y que le volvió a ganar la partida a su par para ahora sí remachar el 1-0 antes del primer cuarto de hora.
El encuentro se ponía pronto donde más quería el conjunto catalán, pero el Bayern encontró casi a renglón seguido el contragolpe que buscaba en una presión y robo de Pernille Harder que pilló descolocada a la defensa local. Linda Dallmann recibió sola y, con calma, cruzó la pelota lejos del alcance de Cata Coll ante el intento desesperado de cruce de Mapi León.
Pero el FC Barcelona también supo replicar con inmediatez y de nuevo con protagonismo de Paralluelo, que desbordó con calidad y metió un buen centro al área, mal despejado por la defensa del equipo alemán. La pelota suelta le cayó a Alexia Putellas, que colocó el 2-1 y la alegría, y el alivio, para la grada del Spotify Camp Nou. A partir de ahí no pasaron muchas más cosas y las blaugranas sólo tuvieron una ocasión muy claro en un disparo de Brugts tras un errático e innecesario despeje de Klara Bühl y una buena parada de Ena Mahmutovic.
Dominio azulgrana tras el descanso
Las visitantes tampoco se desplegaron demasiado, con un disparo de Georgia Stanway como su mejor opción, pero llegaron al descanso con sus opciones intactas. Sin embargo, tras este, se finiquitaron al instante. Primero, de nuevo en otro centro lateral y con Paralluelo de protagonista. Como en el Allianz Arena, Ewa Pajor apareció en el lugar adecuado para cabecear el centro de la aragonesa y acercar Oslo.
Y poco después, en otro balón aéreo, esta vez de un lanzamiento de falta, se acabaron sus esperanzas. Putellas cazó de espaldas a portería una prolongación de Brugts para firmar su doblete y dejar, salvo milagrosa reacción bávara, visto para sentencia el billete para la sexta final consecutiva de la máxima competición continental.
Sin embargo, contra todo pronóstico, el tramo final no fue tranquilo. Pere Romeu dio minutos a Aitana Bonmatí y una pérdida suya trajo el 4-2 obra de Harder y un repentino cambio de escenario con un partido loco que no favoreció a las blaugranas, agobiadas hasta el pitido final por el empuje bávaro.
Coll realizó dos grandes paradas, sobre todo una a un disparo de Arianna Caruso que terminó en un larguero que también repelió el potente lanzamiento de Dallman, y Paredes metió también una pierna salvadora ante una Bühl grisácea. Bonmatí, en una larga cabalgada en solitario, y Pajor, perdonaron lo que habría sido un final tranquilo, y el VAR anuló el 4-3 de Harder, aún con tiempo para que las alemanas buscaran el empate, y el Barça ya pudo respirar y celebrar su nueva clasificación para la final de la Champions.
