Publicado: abril 9, 2026, 6:08 am

Los vehículos españoles son demasiado antiguos. La edad media de los coches asciende hasta los 14,6 años, mientras que la de las motos alcanza, incluso, los 17, una situación que repercute directamente en la seguridad de nuestras carreteras y en las emisiones medioambientales. Es por ello que desde el sector han venido advirtiendo en los últimos tiempos de que España y sus conductores deben renovar el parque móvil, aunque para ello reclaman ayudas como las de Portugal o incentivos al achatarramiento.
Es la idea que recalcó el miércoles Javier Ruiz, director comercial de Kia España: «La Administración de España nos podría ayudar mucho más«. Fue durante la presentación del informe La voz de los conductores españoles ante la revolución del sector del motor, elaborado por el Observatorio Cetelem. Tras el Plan Moves que se puso en marcha en 2025, el sector reclama que el Plan Auto+, que todavía no ha sido aprobado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), incluya también otras ayudas. Con Ruiz coincide Francisco de Martin, director comercial de Hyundai España, quien cree que esta prestación no solo debería centrarse en la electrificación: «Debería enfocarse también en el envejecimiento del parque».
Relación directa con los siniestros
Otros segmentos del sector ya habían advertido de las carencias de este plan, porque no solo hay que descarbonizar el parque y apuntar hacia las cero emisiones de CO2, también hay que renovarlo. Así lo comentan fuentes de la Ganvam en conversaciones con La Información Económica en las que reiteran, por enésima vez, la necesidad de hacer cambios: «Son dos cosas que van de la mano, porque descarbonizar para reducir esas emisiones es ‘atacar’ la antigüedad».
«El objetivo, además de cero emisiones, también es cero siniestros«, defienden desde la patronal, y recalcan que por ello hacen hincapié en esta circunstancia: «Cuanto más nuevo sea el vehículo, menor impacto tendrá en la siniestralidad«. Un tema en el que Ruiz decidió ir más allá, añadiendo otras propuestas con el deseo de que puedan tenerse en cuenta de cara al futuro, tal y como remarcó durante la conversación con los representantes de los otros fabricantes: «Estas ayudas al eléctrico también se pueden estructurar de forma más profesional, evitando la incertidumbre sobre los planes».
Piden mirar a Portugal
Y señaló a la infraestructura de recarga como un aspecto que, a su juicio, también necesitaría cambios. «Hay algunos puntos que siguen sin funcionar. En octubre estuve en un sitio de Cádiz al que he vuelto esta Semana Santa y los cargadores seguían sin funcionar. Mi petición es que la transición y la estrategia se realicen con hechos». Como propuesta de mejora, Javier Ruiz también apuntó a un posible cambio para el que pide poner el ojo en nuestro vecino, Portugal. «Allí la electrificación ha tenido mucho más éxito porque se han implementado ayudas en el momento de la compra, no a posteriori«, señala, y añade que se deben mirar hacia lo que ha funcionado en el pasado «y hacerlo más eficaz».
Unos reclamos que no quedaron ahí, sino que también se trasladaron al sector de las motocicletas, tal y como advirtió Alejandro Alonso, propietario del concesionario oficial de Yamaha en Las Rozas (Madrid), Moto Joker: «Las ayudas también son necesarias para las motos». Pues los vehículos de dos ruedas (incluso tres), también están dando el paso hacia la electrificación, aunque a un ritmo más lento que en el de los turismos: «Sabemos que llegarán, pero todavía es lejano. Le quedan como 8 o 10 años». Sin embargo, hizo hincapié en la necesidad de prestaciones para evitar que el parque siga envejeciendo: «Deben darse incentivos para que los clientes sustituyan las motos». Y concluyó con otra propuesta: «Sería fundamental que estas ayudas también lleguen a las motos de gasolina, porque la renovación no solo debe ser con eléctricas».
