Publicado: abril 17, 2026, 12:08 pm

La guerra de Irán disparó la inflación de la Eurozona siete décimas en marzo hasta el 2,6%, un aumento como no se producía desde el otoño de 2022, en plena invasión rusa de Ucrania. Los datos que ha publicado este jueves Eurostat, la oficina de estadísticas europea, sitúan a los servicios, la energía y los alimentos, bebidas y tabaco como los principales responsables del repunte de los precios y de la inflación toque su nivel más alto desde 2024 y se aleje del objetivo que el Banco Central Europeo (BCE) se ha fijado a medio plazo.
El bloqueo del estrecho de Ormuz, una vía marítima esencial para el transporte de petróleo y gas, ha provocado un incremento del 5,1% de los precios energéticos frente a la caída registrada un mes antes. En poco mas de cuarenta días de conflicto la Unión Europea ha tenido que asumir un sobrecoste de 22.000 millones de euros por importar esta materias primas. A lo anterior se añade que el precio de los alimentos ha subido un 4,2%, cuatro décimas menos que en febrero
Según los datos de Eurostat, la escalada de la inflación en la eurozona durante el mes de marzo refleja el impacto inmediato de la guerra en Oriente Próximo y el bloqueo del estrecho de Ormuz en los combustibles, con una subida del 5,1% interanual del coste de la energía, en contraste con el retroceso del 3,1% registrado en febrero, mientras que los alimentos frescos se encarecieron un 4,2%, cuatro décimas menos que el mes anterior.
Por detrás de la energía los servicios registraron la mayor alza, del 3,2% con respecto al mismo mes de hace un año. La inflación subyacente, que excluye de su cálculo la energía y los alimentos frescos, se modera una décima hasta el 2,2%. En el caso español, la inflación armonizada -que es la referencia que Eurostat toma para poder hacer comparaciones homogéneas entre los distintos países- subió hasta el 3,4%, casi un punto por encima de la medida de la región.
Las tasas de inflación más bajas se registraron en Dinamarca (1%), República Checa, Chipre y Suecia (todas con un 1,5%), mientras que las mayores subidas de precios las sufrieron Rumanía (9%), Croacia (4,6%) y Lituania (4,4%).
