Publicado: septiembre 16, 2026, 2:09 pm
La presidenta socialista de Navarra María Chivite se ha visto obligada a suspender la adjudicación de la reforma de los túneles de Belate que adjudicó en enero de 2024 por 64 millones de euros a Acciona, Excavaciones Fermín Osés y Servinabar; la empresa de Santos Cerdán y Antxon Alonso. «Belate es obligatorio y necesario», ha afirmado Chivite que arroja ahora la toalla en su intento de abonar a esta Unión Temporal de Empresas (UTE) un sobrecoste de 8,3 millones de euros que fue aprobado cuando aún no se habían iniciado las obras. El ‘modificado’ que asumió el Ejecutivo socialista de Chivite fue rechazado por la Intervención porque no estaba justificado y la asesoría jurídica del Gobierno foral también desestimó este mismo mes el pago para abortar la última intentona de la presidenta de Navarra.
El Gobierno de María Chivite adjudicó en diciembre de 2024 la reforma de los túneles de Belate que unen el norte de Navarra con el sur de Francia a la UTE presuntamente impulsada por Servinabar; la sociedad creada por el empresario vasco Antxon Alonso de la que Santos Cerdán era accionista. Casi dos años después, el Gobierno de Navarra ha anunciado que rescindirá esta adjudicación que ya forma parte de la investigación que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil realiza sobre la presunta trama de corrupción liderada en Navarra por Santos Cerdán y su socio Antxon Alonso.
«A esta obra lo que le sobraba desde el principio era Cerdán, le sobraba Servinabar, le sobraba la sombra de corrupción que ha tenido desde el principio», le ha advertido a Chivite el parlamentario de UPN Javier Esparza. El partido regionalista navarro presidido por Cristina Ibarrola facilitó información a la Guardia Civil sobre las presuntas irregularidades en la adjudicación de una obra en la que jugó un papel determinante el presidente de la mesa de contratación. «Ustedes, el Gobierno [de Navarra] han estado al servicio de presuntos corruptos», ha denunciado Esparza.
Las acusaciones de UPN contra Chivite se fundamentan en la decisión del Gobierno foral de asumir el ‘modificado’ de 8,3 millones que se había aceptado antes de iniciarse las obras que la UTE con la empresa de Cerdán logró al ajustar su oferta frente a las competidoras. Obtenida la adjudicación, las constructoras solicitaron el incremento del coste en 8,3 millones con los únicos informes de la UTE. Pero cuando el ‘modificado’ fue examinado por la Intervención del Ejecutivo foral se paralizó su pago al considerar que el incremento «no estaba suficientemente justificado».
«Las obras de Belate se van a hacer», ha insistido Chivite que en su comparecencia parlamentaria no ha podido concretar ni cuánto, ni cuándo ni cómo se finalizará la ampliación de los túneles de Belate.

