Publicado: septiembre 4, 2026, 12:09 pm

Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha solicitado este viernes su libre absolución de cara al juicio con jurado popular al que se enfrentará por los delitos de tráfico de influencias y malversación. En su escrito de defensa, al que ha tenido acceso este diario, niega todas las acusaciones, tanto las relativas a la creación de la cátedra en la Universidad Complutense de Madrid como del software, y también en lo que refiere a la asistencia que recibió en su tarea profesional por parte de su asesora personal en La Moncloa, Cristina Álvarez, también acusada en el juicio.
En el escrito, su defensa expone que Gómez «no influyó ni ejerció presión moral» en el rector o el vicerrector de la Universidad «ni en cualquier otra autoridad o funcionario aprovechándose de su vínculo matrimonial para conseguir la creación de la cátedra extraordinaria que dirigió». Sostiene además que la dirección de esta «no ha supuesto a Begoña beneficio económico alguno». La esposa del presidente «no ha sido remunerada por la dirección de la cátedra extraordinaria», reitera su defensa en el escrito, enfatizando que Gómez «ha desempeñado sus funciones de forma gratuita durante cuatro años».
La Audiencia Provincial de Madrid, que ratificó el juicio por jurado a la esposa del presidente del Gobierno, apreció que existen indicios de «su participación en unos presuntos delitos de tráfico de influencias cometidos por particular tanto en relación con la creación de la cátedra como en la intermediación en favor de Juan Carlos Barrabés«. También consideró que hay indicios del delito de «malversación de patrimonio público cometido por funcionario público» en relación con el destino del software creado en el marco de esa cátedra -el delito de apropiación indebida del software que inicialmente se le atribuía quedó finalmente englobado en este de malversación por motivos técnicos-.
A este respecto, la defensa de Gómez también niega las acusaciones. «Begoña en ningún momento actuó con ánimo de enriquecerse», recoge el escrito al respecto, asegurando también que la esposa del presidente «no se apropió de la plataforma tecnológica» -que es la primera tesis expuesta por la acusación popular- «ni la destinó a usos privados sin ánimo de apropiársela» -segunda tesis planteada-. «La plataforma tecnológica siempre se ha concebido como propiedad de la UCM», insiste la defensa de Gómez.
