Publicado: marzo 23, 2026, 7:07 pm
Juanma Moreno Bonilla mueve ficha, en una decisión que no sólo afecta al gobierno de Andalucía, también al ejecutivo central. La convocatoria, que adelante unas semanas a las fechas que se manejaban, para ser finalmente el próximo 17 de mayo, implica la salida en los próximos días del Consejo de Ministros de María Jesús Montero, vicepresidenta primera y ministra de Hacienda. Es la candidata designada por Pedro Sánchez para batirse en esta comunidad, tradicional granero socialista, y ahora territorio de malas perspectivas para el PSOE. Las encuestas publicadas muestran que los socialistas podrían coquetear con su peor resultados: los 30 diputados que logró Juan Espadas en 2022.
La estrategia decidida por Sánchez de lanzar a sus ministros a los territorios hace que el Ejecutivo vaya quedando huérfanos de escuderos del presidente del Gobierno, llamados a filas a las comunidades, en un intento de tratar de recuperar músculo territorial presentando candidatos con foco y peso político. Pero la primera prueba del algodón de esta hoja de ruta salió por la culata: Pilar Alegría, ex ministra y ex portavoz del Ejecutivo, se dejó en febrero cinco diputados y cae hasta los 18 asientos en las Cortes de Aragón. También son ministros candidatos Óscar López (Madrid), Diana Morant (Valencia) o Ángel Víctor Torres (Canarias).
La vinculación con La Moncloa es aún mayor en el caso de Montero, número dos del Ejecutivo y número dos del PSOE, donde es vicesecretaria general. La actual vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, según apuntan fuentes gubernamentales en los próximos días. Lo hará de forma inmediata. Eso sí, dejará sus responsabilidades en el Ejecutivo, pero no su acta de diputada.
Pese a que con Alegría tanto desde el PSOE de Aragón como desde el propio Ejecutivo hubo críticas y lamentaciones acerca de que no había tenido tiempo suficiente para preparar y trabajar, Montero sigue la misma estrategia que ésta o que Salvador Illa: aprovechar el foco que concede el Consejo de Ministros hasta el último momento.
Será la quinta remodelación del Gobierno desde las elecciones de julio de 2023. Hasta ahora Sánchez ha apostado por cambios quirúrgicos, sustituyendo únicamente a la personas afectadas por adquirir otras responsabilidades -Nadia Calviño en diciembre de 2023; José Luis Escrivá en septiembre de 2024; Teresa Ribera en noviembre de 2024- o por tener que enfundarse de manera plena el traje de candidata -Pilar Alegría en diciembre de 2025-.
Sin embargo, fuentes socialistas creen que en esta ocasión el jefe del Ejecutivo puede aprovechar la tesitura para realizar una remodelación de más calado, con la perspectiva de oxigenar su gabinete de cara a la recta final de la legislatura. Introducer aires nuevos y limpiar mochilas para lograr un equipo renovado con el que afrontar la carrera electoral.

