Publicado: octubre 23, 2026, 2:08 pm

Pablo Hernández de Cos va ganando puntos en la carrera por suceder a Christine Lagarde al frente del Banco Central Europeo (BCE), aunque con una ligera diferencia con respecto a su principal rival, Klaas Knot. Exgobernador del Banco de España y actual director general del Banco de Pagos Internacionales, es considerado el favorito por doce de los economistas encuestados, mientras que nueve se decantan por el neerlandés. La pugna parece que se resolverá mucho antes de que concluya el mandato de Lagarde, en octubre de 2027.
Solo un tercio de los encuestados espera que agote su mandato, una caída significativa respecto al casi 60% registrado en la última encuesta. Más de dos tercios creen que la francesa dejará el cargo antes de abril de 2027, mientras que una cuarta parte prevé su salida en enero. También está en marcha una renovación más amplia del Comité Ejecutivo del BCE. Isabel Schnabel, representante alemana, anunció recientemente que dejará su puesto antes de tiempo para incorporarse al Fondo Monetario Internacional (FMI) en enero de 2027. El mandato de ocho años del economista jefe, Philip Lane, también concluye en mayo.
Los líderes de la Unión Europea (UE) querrían alcanzar un acuerdo conjunto para cubrir los tres puestos. El canciller alemán, Friedrich Merz, afirmó hace unos días que es posible encontrar una solución rápida para cubrir las vacantes de mayor responsabilidad. «Si es necesario, encontraremos una solución muy rápida para el Comité Ejecutivo», declaró a Bloomberg Television, en referencia al relevo de Schnabel y «posiblemente también al de la presidenta».
La falta de claridad sobre sus planes a futuro de Lagarde está poniendo a prueba la paciencia de los responsables políticos del organismo. La frustración acumulada tras meses de especulaciones se ha visto alimentada por las respuestas crípticas de la presidenta sobre una posible salida anticipada, señalaron estas fuentes, que pidieron mantener el anonimato debido al carácter privado de las conversaciones. También existe preocupación por la mala imagen que esta situación está proyectando del BCE. Las mismas fuentes apuntan entre los motivos del malestar la publicación de las memorias de Lagarde el próximo mes de enero y su disposición a promocionarlas mientras sigue en el cargo.
Uno de los factores que podrían estar dificultando la salida de Lagarde antes de que finalice su mandato en octubre de 2027 es la actual situación de tensión de la deuda soberana francesa. Con las tensiones en los mercados aún presentes y el BCE avanzando hacia una tercera subida de los tipos de interés, Lagarde y sus colegas se han centrado públicamente en estas cuestiones, evitando abordar la cuestión de la presidencia. Sin embargo, las señales sobre una posible salida anticipada de Lagarde y las próximas vacantes en otros dos puestos hacen que la cuestión del liderazgo siga estando muy presente.
