Publicado: octubre 10, 2026, 6:07 pm

La Policía Nacional mantiene bajo vigilancia a grupos de perfil radical en torno a la acampada en la Puerta del Sol de Madrid, que cumple este sábado tres semanas de protestas de carácter pacífico tras el desahucio de Maricarmen, a la que siguió el intento fallido del Gobierno de aprobar sus decretos en materia de vivienda y la convocatoria de elecciones el 29 de noviembre.
El paso de los días ha ido relegando el protagonismo en Sol de los convocantes iniciales de la acampada, iniciada el sábado 26 de septiembre con mayoría de miembros del Sindicato de Inquilinas, a favor ahora de un perfil a priori más radical en torno a la Coordinadora Juvenil Socialista (CJS), según señalan a Europa Press fuentes policiales.
La jornada de mayor tensión fue la del sábado 3 de octubre por la presencia cerca de Sol de miembros de Núcleo Nacional. La Policía consiguió embolsar a este grupo de extrema derecha y detuvo a tres de sus simpatizantes tras protagonizar un choque con otros miembros de la CJS que llamaron a ‘defender’ la acampada.
Las fuentes policiales consultadas han indicado que la mayor preocupación reside actualmente en que se repitan este tipo de enfrentamientos entre grupos de ideología antagónicos, sobre todo si se agudiza la presencia de perfiles más radicales del movimiento anticapitalista.
No obstante, recuerdan que no se han producido disturbios ni altercados graves dentro de Sol tras tres semanas desde que se inició una acampada que, además, ha sido avalada por el TSJ de Madrid frente a la petición de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid para que la Delegación del Gobierno ordenara su desalojo.
PROTESTA FRENTE AL CONGRESO
En este tiempo, de hecho, se han ido sucediendo las protestas con epicentro en la Puerta del Sol, como ocurrió con la marcha hasta el domicilio de la que fue desahuciada Maricarmen en la calle Sainz de Baranda, en señal de duelo por la anciana de 87 años que falleció en un hospital.
El viernes, 2 de octubre, los acampados marcharon de forma pacífica y sin incidentes hasta los aledaños del Congreso de los Diputados coincidiendo con la votación de los decretos de vivienda rechazados por los votos de PP, Vox y Junts, lo que derivó el lunes siguiente en la convocatoria de elecciones.
Fue ese día, frente a las vallas desplegadas por la Policía en la carrera de San Jerónimo, cuando la CJS empezó a tomar el protagonismo al desplegar una pancarta con el lema «PSOE y Sumar, responsables de nuestra miseria».
El grupo de ultraizquierda anticapitalista, apuntan las fuentes consultadas, comparte estrategia con otras organizaciones vascas como GKS y son muy críticos con los partidos de la izquierda parlamentaria tradicional. También existen paralelismos con Samidoun y Extinction Rebellion, ‘habituales’ en protestas contra la OTAN o a favor de Palestina.
PREOCUPACIÓN DE LOS SINDICATOS POLICIALES
Desde los sindicatos policiales han vuelto a subrayar la profesionalidad de los ‘antidisturbios’ de la UIP, pese a que se cuestionara su actuación en dispositivos como el desahucio de Maricarmen, cuando accedieron a su vivienda en cumplimiento de una orden judicial pese a la protesta vecinal y del Sindicato de Inquilinas.
En este sentido, recuerdan que la UIP viene de una situación de crisis «extraordinaria» en Ceuta con la entrada masiva de migrantes a finales de julio, a lo que se suma ahora las movilizaciones por la vivienda, la convocatoria de una huelga general o la campaña y celebración de elecciones generales el 29 de noviembre.
«Estamos viendo que aumenta la tensión en las movilizaciones y cómo determinados grupos contrarios buscan el enfrentamiento. No podemos permitir que sean los policías quienes terminen asumiendo las consecuencias de una planificación insuficiente», han señalado desde el SUP en declaraciones a Europa Press.
Jupol, por su parte, se ha quejado de una «situación sin precedentes» al dejar a las unidades policiales sin órdenes de servicio para planificar los dispositivos.
«No informar a la Policía de las manifestaciones comunicadas y de los eventos que afectan al orden público es una irresponsabilidad de extrema gravedad. Nunca había ocurrido, ni siquiera con un Gobierno en funciones», ha señalado Jupol en un comunicado. «Parece que quieran que las calles ardan», ha apostillado.
