Publicado: septiembre 18, 2026, 4:08 am
Los socialistas europeos se negaron a aprobar una resolución conjunta con el Partido Popular Europeo (PPE) sobre la crisis de Ceuta. Lo hicieron porque no querían participar en un documento «contra el Gobierno de España», según dijo su presidenta, Iratxe García, y, también, para tratar de blindar a Marruecos y evitar que hubiese críticas desde el Parlamento Europeo hacia este país. Pero lo que su negativa ha acabado provocando es que el PPE haya pactado con ECR, que es el grupo de Giorgia Meloni, y Patriots, al que pertenece Vox, un texto mucho más duro. En el que se señala al presidente del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, como parte responsable de la llegada masiva de inmigrantes a la ciudad autónoma y se plantean incluso sanciones económicas contra el régimen marroquí.
«Pide que se establezca un marco más estricto y transparente que regule el desembolso y la supervisión de los fondos de desarrollo y cooperación de la Unión a terceros países; insiste en la introducción de mecanismos sólidos que permitan la suspensión inmediata y la plena recuperación de los fondos en caso de falta de cooperación o cuando estén en juego los intereses de la Unión o de los Estados miembros», señala la resolución que ayer aprobó la Eurocámara a pesar del veto de los socialistas. Incluidos los españoles.
Y el documento añade «que el acceso preferente al mercado de la Unión, la financiación de la Unión y la cooperación estratégica deben estar condicionados a una cooperación eficaz, también en materia de gestión de fronteras, lucha contra el tráfico ilícito y trata de migrantes, y deben buscar la asunción de compromisos claros y medibles con vistas a prevenir los cruces ilegales, garantizar los retornos efectivos y proteger las fronteras exteriores de la Unión».
El S&D había dejado claro ya el martes su rechazo a un texto común y su deseo de no molestar a Marruecos con una propuesta de resolución muy tibia, por lo que el miércoles había muchas dudas en el propio Partido Popular Europeo sobre si podrían sacar adelante una resolución. No estaba descartado en absoluto que se dejase para un próximo pleno del Parlamento Europeo. Pero tras asegurarse el apoyo de ECR, el PP comenzó a negociar con Patriots. Las relaciones entre ambos grupos no son las mejores actualmente, pero la delegación española de los populares, que es la principal responsable e impulsora del texto, habló directamente con Vox y el documento acabó saliendo adelante de manera mucho más holgada de lo esperado con el voto favorable también de algunos eurodiputados liberales.
A cambio, la formación de Santiago Abascal exigió algunas modificaciones y enmiendas. La más importante, la ya señalada sobre los fondos de desarrollo. Y ECR hizo lo propio, introduciendo un señalamiento muy duro al propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. De manera directa.
«Expresa su profunda preocupación por la política de regularización a gran escala aplicada por el Gobierno del presidente Pedro Sánchez, que genera un efecto llamada y transmite el mensaje equivocado a los posibles migrantes y a las redes delictivas de tráfico ilícito de migrantes», apunta el texto en una enmienda que se antoja teledirigida desde Roma. Desde el Ejecutivo italiano y su primera ministra, con quien Sánchez tuvo un importante enfrentamiento durante la crisis de Ceuta.
El documento señala, además, que Ceuta fue «invadida«, y que el Gobierno español había recibido «reiteradas advertencias de las autoridades locales y de los servicios de seguridad e inteligencia, según los informes confidenciales divulgados el 9 de septiembre de 2026, que indican que la presión en la frontera se había intensificado mucho antes de aquellos días». Y llama también la atención que se «reconoce que un gran número de menores no acompañados siguen en Ceuta» e «insiste en que las autoridades españolas deben garantizar la protección y el cuidado adecuado de los menores no acompañados». Llamativa porque no encaja precisamente con la postura que habitualmente defiende Vox.
La aprobación de la resolución pone además fin a una semana en la que Ceuta estuvo también muy presente en el discurso sobre el Estado de la Unión Europea que la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, pronunció el miércoles en el propio Parlamento. «Todas nuestras fronteras exteriores son fronteras europeas. Por eso quiero dirigirme directamente al pueblo de España. La frontera de Ceuta es una frontera europea. Porque Ceuta es España. Ceuta es Europa. Y Europa estará a vuestro lado», afirmó la alta funcionaria alemana.
Pero no sólo eso. La presidenta del Ejecutivo comunitario también presentó un «marco europeo de Respuesta a Emergencias» para situaciones como la de Ceuta. «Permitirá una flexibilidad temporal y estrictamente delimitada» en situaciones de crisis, según explicó. En materia de devoluciones, por ejemplo, con lo que se permitirá a los países retornar a los inmigrantes ilegales de manera más rápida o incluso inmediata. Justo lo que no se pudo hacer en la ciudad autónoma, donde todavía siguen cientos o incluso miles de inmigrantes en situación irregular.

