Publicado: agosto 17, 2026, 10:01 am

Un matrimonio recorrió 100 kilómetros en una autopista italiana en dirección a Turín, entre los peajes de Casteggio y Voghera, sin enterarse de que su hijo, de 31 años, había fallecido en el asiento de atrás, víctima de un ataque al corazón.
Al percatarse de lo ocurrido los padres llamaron a emergencias e informaron a las autoridades de que el hijo sufría problemas cardíacos leves, pero que pensaba «que se había quedado dormido».
La familia circulaba por la autopista A21 en dirección a Turín. El padre conducía y la madre iba de copiloto. El hijo, sentado en el asiento trasero. No mostraba signos vitales, pero durante un buen trecho, sus padres lo ignoraron, pensando que estaba descansando, según lo cuenta Il Corriere.
No se dieron cuenta
El joven no pudo pedir ayuda, y habría pasado del sueño a la muerte sin que sus padres en el coche se percataran.
Cuando le llamaron y no obtuvieron respuesta, se detuvieron en un arcén, lo tocaron y, en ese momento, se dieron cuenta de que había perdido el conocimiento y no tenía pulso.
Los efectivos del 112 solo pudieron certificar su fallecimiento cuando llegaron hasta el coche. Los padres les explicaron que su hijo había pronunciado sus últimas palabras unos 100 kilómetros antes.
