Publicado: agosto 15, 2026, 4:53 pm
Vaya inicio de Liga 2026/2027 en Mendizorroza, donde no faltaron los goles… pese a que se hicieron de rogar. El Deportivo Alavés se llevó los primeros tres puntos de la temporada con una goleada al Getafe, con uno menos durante toda la segunda parte por la expulsión de Kiko Femenía, en una noche estelar de Mariano Díaz: dio la asistencia del primero a Tenaglia, marcó un golazo y regaló la sentencia a Mikel Rodríguez.
Fue un partido igualadísimo desde el inicio, con los de Quique Sánchez Flores tratando de hacer daño a los azulones por la derecha. Así llegó el primer aviso, un zapatazo de Toni Martínez desde el punto de penalti que se fue directo a la grada. Sin embargo, poco más se vio de ambos en las áreas, en un partido trabado por las numerosas faltas, más allá del arriesgado agarrón de Mario Martín —ya con amarilla— sobre Pablo Ibáñez en un saque de banda colgado a la zona de castigo que el árbitro consideró insuficiente para pitar penalti.
El punto inflexión del partido llegó al borde del descanso, cuando el Getafe se quedó con uno menos tras la expulsión de Kiko Femenía, a quien le costó el partido una peligrosa plancha sobre Rebbach, junto a la frontal del área del conjunto babazorro, que tuvo que ser revisada por el VAR.
Corría el minuto 38′, con resultado gafas en el marcador, cuando la defensa del Alavés despejó un centro desde la línea de fondo de Andrés García. Fue a por el balón Femenía, con el pie por delante, pero iba muy tarde y lo que encontró fue la pierna del delantero argelino, que se quedó tendido sobre el terreno de juego.
La acción se saldó con amarilla para el azulón y protestas de los jugadores de Quique Sánchez Flores, que reclamaron algo más. Lo mismo estimó el VAR, que llamó al colegiado para que revisase la jugada. Ya no tuvo dudas el árbitro tras verla en la pantalla: roja directa al defensa del Getafe.
Aun así, el conjunto madrileño pudo irse por delante al descanso, pues tuvo una oportunidad clarísima en el 44′, en un balón suelto en el borde del área que Davinchi dejó para Satriano. No se lo pensó el uruguayo, que de primeras le pegó desde la medialuna. Pero le salió centrado, fácil para Sivera, y el choque se fue a los vestuarios con empate a cero.
El regreso de los vestuarios dejó un partido sufrido para el Getafe, que vio como se volcaba el campo hacia su portería: David Soria salvó dos, un disparo escorado de Rebbach y el rechace de Ángel Martínez, a los tres minutos de segunda parte; y otra más a los 10′, cuando le negó el tanto a un Denis Suárez que ya casi celebraba.
Pero no fue hasta el 73′ cuando terminó de romperse el encuentro, poco después de que el Alavés avisase con un testarazo de Mariano Díaz que se fue alto. Ya habían dejado claro antes los babazorros lo peligrosos que eran a la contra. Solo faltaba el premio. Y llegó en un jugadón de Tenaglia: recuperación en campo rival, apertura para el delantero dominicano, que la colgó medida, y testarazo a la red. Fue solo el inicio del recital del ex del Real Madrid, que se creció con el paso de los minutos.
Pudo sentenciar el Alavés a cinco minutos del final, para asegurarse la tranquilidad en el tramo final, pero no acertó Mikel Rodríguez: en el despeje babazorro a un centro al área de Djené, el canterano de la Real Sociedad cazó el balón y se plantó solo en el área, pero, contra todo pronóstico, la estrelló en el lateral de la red.
Todo el protagonismo de la noche le estaba reservado a Mariano. Justo cuando el crono marcó el minuto 90, el nueve de Quique Sánchez Flores llegaba a la frontal del área, conduciendo otra contra, e intentaba abrir en el área, pero rechazó su envío la zaga azulona. Fue lo peor que pudo hacer. El rechace cayó de nuevo al delantero, que clavó, con malicia, un zapatazo en toda la escuadra. Llevaba cuatro años, desde 2022, sin ver puerta en Liga, y lo celebró por todo lo alto: grito desgarrado, camiseta fuera… y cartulina amarilla.
Pero no le importó al dominicano, que todavía tenía algo más que decir sobre el césped. Y es que, a los tres minutos, regaló el 3-0 definitivo a Mikel Rodríguez, después de conducir otro contragolpe letal que arrancó como un extremo desde la banda derecha. Con la goleada, murió el partido. Los primeros tres puntos de LaLiga se quedaron en Mendizorroza.
