Publicado: julio 22, 2026, 4:07 am

Julio Martínez Martínez, quien fuera hombre de la total confianza del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, comenzó ayer a colaborar con la Justicia. Aseguró que el ex jefe del Ejecutivo estuvo desde el origen en la creación de la sociedad Análisis Relevante aunque permaneciese en la sombra y decidiera no formar parte de su accionariado. Confirmó el cobro de una comisión ilegal derivada de las gestiones que realizó el ex presidente para lograr que se rescatara por parte del Gobierno de Pedro Sánchez a la compañía Plus Ultra.
Añadió que los pagos de la mordida se desglosaron por orden del propio Zapatero a través de otras empresas cuando la presión mediática arreció. También explicó que fue el ex presidente del Ejecutivo quien le anticipó que la aerolínea iba a ser rescatada antes incluso de que se reuniese el Consejo de Ministros que preside Pedro Sánchez. Sin embargo, pese a esta confesión, que sin duda empeora el panorama judicial de Zapatero, el empresario también dio respuestas inconcretas y difusas llegando el magistrado instructor de la causa, José Luis Calama, a decirle que si él actuaba como un mero «correveidile» del ex presidente Zapatero.
Fuentes del caso consultadas por EL MUNDO indican que la importancia del testimonio del empresario alicantino reside en que confirma la principal sospecha de los investigadores: que la persona que mandaba y manejaba Análisis Relevante era Zapatero y que esta sociedad se creó para que el ex presidente pudiera cobrar de forma soterrada los pagos que recibía como comisionista en España y también a nivel internacional. El juez atribuye al ex secretario general del PSOE el liderazgo de una estructura delictiva dedicada al tráfico de influencias en nuestro país y en el extranjero, a través de vinculaciones en Venezuela, China y Emiratos Árabes.
Por otro lado, en su declaración, Julito explicó que fue el directivo de Telefónica, Javier de Paz, quien les propuso constituir una consultora para desarrollar trabajos de asesoría, realizados principalmente por Zapatero. Y, aunque el ex presidente quedó al margen, la realidad es que era quien captaba los clientes, ordenaba cómo se canalizaban los pagos y decidía que se pagara una iguala a sus hijas a través de la empresa Whathefav.
Julio Martínez Martínez declaró que el 26 de febrero de 2021, Zapatero le comunicó que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) iba a conceder el crédito solicitado por Plus Ultra. Entonces, él se lo trasladó al ex accionista de Plus Ultra, Rodolfo Reyes, con el siguiente mensaje: «Mi mayor felicitación por haber conseguido el objetivo. Sin dudas, ha sido consecuencia del excepcional labor desarrollada por el equipo de Plusultra. De esta excelente labor he sido informado y felicitado por la propia SEPI (…)». La fiscal Anticorrupción Elena Lorente le preguntó por ese mensaje y el imputado indicó que había transmitido la información que le dio Zapatero y que no recordaba si había reenviado directamente un mensaje del ex presidente. Junto al de Reyes, Julito envió un mensaje en similares términos a Camilo Ibrahim Issa, el hombre fuerte de Plus Ultra en Venezuela.
Previamente, a preguntas del juez Calama, el empresario había descartado haber mediado con la SEPI para lograr la obtención de la ayuda pública de 53 millones de euros, lo que llevó al instructor a hacer un juicio de inferencia señalando que entonces ya se sabía quién había hecho esas gestiones, en referencia velada al ex presidente Zapatero.
La concesión del citado crédito se aprobó en Consejo de Ministros, en concreto, el 9 de marzo de 2021, varios días después de que Zapatero lo comunicara a su hombre de paja. Al ser preguntado con quién medió o ante quién influyó el ex presidente para lograr el rescate, el empresario dijo desconocerlo. En las tres horas y media que se prolongó la declaración aproximadamente, Julio Martínez admitió que cobraron una comisión del 1 por ciento por haber logrado obtener la millonaria ayuda estatal y que fue Zapatero quién fijó que los pagos de la mordida se canalizasen a través de la mercantil Análisis Relevante.
También explicó que el ex presidente ordenó después que esos pagos se desglosaran entre distintas sociedades por la presión mediática que surgió en torno al rescate, después de que se publicaran las primeras informaciones que cuestionaron la concesión de la ayuda a una compañía como Plus Ultra. En concreto, se abonaron 249.000 euros a Análisis Relevante, 98.617,53 euros a la mercantil Voli Analítica SL y 110.799,47 a IOT Domotic Europe SL.
Esta diversificación de los pagos entre distintas sociedades instrumentales ha sido confirmado en sendas confesiones por los directivos de Plus Ultra, el dueño Julio Martínez Sola, y el CEO de la compañía, Roberto Roselli, quienes también han decidido colaborar con la Justicia.
A lo largo del interrogatorio, el empresario narró cómo empezó su relación de amistad con Zapatero, con el que salía a correr prácticamente a diario. En esas quedadas matinales, comentaban gestiones sobre Venezuela que, luego, Julito apuntaba en las agendas que le fueron incautadas por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef).
El investigado declaró que fue Zapatero quien le introdujo en Venezuela y le presentó a Delcy Rodríguez, entonces vicepresidenta del régimen de Nicolás Maduro y hoy presidenta encargada del país caribeño. Martínez pasó a tratar directamente con «la dama» -así la ha llamado- de todos los asuntos relacionados con el país. Ella le decía a quién tenía que llamar para cada gestión. También señaló que los negocios con los hermanos venezolanos Amaro Chacón, pagadores de las hijas del ex líder del PSOE, procedió de Zapatero. Respecto de estos empresarios admitió que, en ocasiones, había reenviado mensajes que procedían o eran para el ex presidente del Gobierno como destinatario.
Por otro lado, el investigado reconoció ayer algo que Zapatero no asumió en su declaración judicial: que el ex presidente asistió a una comida en el restaurante Portonovo, de Madrid, a la que los investigadores le dan gran relevancia. El motivo es que al día siguiente se pusieron en marcha gestiones para crear una sociedad en Dubái que se habría empleado para canalizar comisiones ilegales.
Cuando compareció el pasado 17 de junio en la Audiencia Nacional, el ex presidente dijo al juez que no recordaba ese almuerzo y que consultaría su agenda. En cuanto a Julito, aunque ha reconocido la comida, indicó que era para otras gestiones. El empresario ha desvinculado al ex presidente del Gobierno de la intención de constituir esa sociedad offshore.
Por otra parte, el empresario dio explicaciones vagas sobre el origen de la gran cantidad de efectivo, 286.000 euros, que la Udef encontró repartida por su domicilio. En concreto, lo ha atribuido a operaciones inmobiliarias que no quiso concretar. También manifestó que el dinero hallado en una cuenta de Miami – más de 600.000 euros– también procedía de sus negocios como empresario dedicado al sector inmobiliario.
