Publicado: julio 11, 2026, 6:32 pm
Una nueva reina ha conquistado la hierba de Wimbledon. Pese a sufrir más de lo esperado, tras desperdiciar cinco puntos de partido y llegar a los tres sets, Linda Noskova se impuso a su compatriota Karolina Muchova por 6-2, 5-7 y 6-3 para levantar el primer Grand Slam de su carrera.
La jugadora de Prerov, bajo la atenta mirada de la legendaria Martina Navratilova, la pionera y más influyente tenista de la escuela checa, después consolidada en la historia de este deporte bajo la bandera estadounidense, consiguió el premio más importante de su carrera tras dos horas y media de vaivenes, nervios, aciertos y errores.
Noskova, tuvo el partido ganado y se enredó, presa de los nervios, ante la experiencia de su rival que jugaba su segunda final de un Grand Slam, también saldada con derrota. Hace dos años jugó la de Roland Garros que perdió ante la polaca Iga Swiatek.
La campeona más joven de Wimbledon, con 21 años y 237 días, desde su compatriota Petra Kvitova en el 2011, que lo consiguió con 21 años y 116 días, superó a su compañera de dobles olímpica y su amiga, con la que se ejercitó en los días previos en el All England Club.
«Hemos hecho historia las dos. Somos amigas», dijo Noskova con el trofeo enla mano, en el centro de la pista, bajo la mirada de la princesa de Gales, Kate Middleton. Y tenía razón. Nunca antes dos checas habían jugado en una final de un Grand Slam, aunque la joven jugadora es la sexta tenista de su país que se impone en el tercer grande tras Martina Navratilova, Jana Novotna, Petra Kvitova, Marketa y Barbora Krejcikova.
Todo parecía ir según lo previsto para Noskova, por la vía rápida, cuando ganó el primer set, tras un break, por 6-2 y tenía en el segundo, después de otra rotura, 5-2. Entonces todo cambió. No fue capaz de cerrar el partido la joven checa que empezó a desperdiciar puntos de partido y a agrandar su cifra de errores no forzados. Tuvo opciones al saque y al resto. Nada.
Muchova, con más tablas, con más edad y más bagaje dejó hacer y creció poco a poco hasta dar la vuelta a la situación. Aprovechó la ansiedad de su adversaria y ganó cinco juegos seguidos para apuntarse el set (7-5) e igualar la final. El título estaba más cerca.
Pero el mérito de Noskova es que no se hundió. Reseteó y empezó el tercero sin acusar el mazazo. Se levantó y un 3-0 de pronto volvió a darla ventaja en el partido que al final, con la superioridad que demostró, ganó.
La tercera checa en los últimos cuatro años en ganar este título, después de Marketa Vondrousova (campeona de 2023) y Barbora Krejcikova (campeona de 2024) se echó al suelo y rompió a llorar tras ganar. Solo unas semanas atrás había ganado el torneo de Berlín, también en hierba, y saldrá séptima del mundo de Londres.
«Hay una persona más a la que me gustaría agradecer, que es mi mamá. Definitivamente no estaría aquí parada sin ella, así que gracias», dijo la campeona que dedicó el triunfo a su madre, fallecida hace dos años justo antes de Wimbledon.
«No lloro normalmente, esto me gusta. He disfrutado tanto de estas dos semanas… Todas las lágrimas tristes, todas las lágrimas felices. Todo el sudor y la sangre que se invirtieron en esto, valieron la pena. Definitivamente nunca olvidaré estas dos semanas», expresó Noskova tras la victoria, convertida en la cuarta mujer desde el 2020 en alcanzar su primera final individual de Grand Slam en Wimbledon igual que la campeona de 2022, Elena Rybakina, la finalista de 2022-2023, Ons Jabeur, y la finalista de 2025, Amanda Anisimova.
