Publicado: julio 9, 2026, 12:13 am

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado este miércoles que no tenía conocimiento de una amenaza creíble de Irán contra el Air Force One, aunque ha asegurado que él sería el principal objetivo de Teherán y ha respondido con ironía a un periodista que le preguntó si había cambiado de avión por motivos de seguridad.
«Yo soy el número uno en su lista antes que usted. Pero yo voy, usted va. Quizás algún día quiera cambiar de profesión», ha respondido Trump al reportero durante una conversación informal a bordo del nuevo avión presidencial.
El mandatario no ha ofrecido detalles sobre posibles amenazas específicas contra la aeronave.
Previamente, Trump cambió este miércoles de planes y anunció que abandonará Turquía a bordo del antiguo Air Force One, en lugar de utilizar el nuevo y polémico avión presidencial donado por Catar, lo que ha suscitado interrogantes sobre posibles problemas de seguridad de la nueva aeronave.
La participación de Trump en la cumbre de líderes de la OTAN en Turquía marcó su primer viaje internacional a bordo de la nueva aeronave, en un momento en el que se intensificaron las hostilidades con Irán, país fronterizo con Turquía.
El nuevo avión, donado por la familia real catarí
El mes pasado, Trump retiró el Boeing 747-200B que había sido utilizado por los presidentes estadounidenses desde la década de 1990 y comenzó a emplear un avión donado el año pasado por la familia real catarí.
La aeronave ha generado controversia en Washington, debido al elevado costo de su adaptación a los estándares de seguridad presidenciales, así como por dudas sobre su fiabilidad y posibles conflictos de interés derivados del vínculo con Catar.
Trump anunció este miércoles -en la red Truth Social- que usaría el antiguo Air Force One «por nostalgia», para volar a la base aérea RAF Mildenhall, en el Reino Unido, mientras que el nuevo avión haría escala en la misma base para que los soldados estadounidenses desplegados allí pudieran conocerlo.
Trump ha afirmado que, una vez concluido su mandato, se quedará con el avión, calificado de «soborno» por los demócratas, y lo exhibirá en su futura biblioteca presidencial en Miami.
