Publicado: julio 3, 2026, 11:55 am
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La carrera de la inteligencia artificial entre China y Estados Unidos es uno de los temas críticos en la geopolítica internacional. Para evitar el avance del gigante asiático, EU ejecutó controles a la exportación de chips que hasta el momento no se han cumplido cabalmente, debido al contrabando de estos componentes, un problema de más de 2,500 millones de dólares en el que ya están implicadas las autoridades de ambas naciones. Aunque desde octubre de 2022, Estados Unidos implementó medidas para restringir la venta de chips de IA bajo el argumento de preocupaciones de seguridad nacional por su posible uso en programas militares, China sigue teniendo acceso a dichos componentes por medio del mercado negro.
En marzo de este año, uno de los cofundadores de Supermicro, Yih-Shyan “Wally” Liaw, fue acusado por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos junto a otros dos empleados de la empresa de contrabandear servidores de IA de Nvidia por valor de 2,500 millones a clientes chinos, lo que representa el caso más grande relacionado con exportaciones de chips de IA que Estados Unidos ha investigado. Supermicro es una de las mayores empresas que se encargan de ensamblar servidores de IA a nivel global, compite directamente con otras firmas de escala mundial, como Foxconn, y su relevancia es tal que representa aproximadamente el 9% de todos los ingresos de Nvidia. Su participación resulta relevante porque, según la demanda del DOJ, la red operó entre 2024 y 2025 mediante empresas fantasma en el sudeste asiático, que ensamblaban los servidores en Estados Unidos, posteriormente se enviaban a Taiwán y finalmente se reempaquetaban antes de llegar a compradores en China continental. A raíz del caso, en mayo pasado el ministerio público taiwanés anunció que estaba investigando el presunto envío de servidores de IA «de alta gama» con chips de Nvidia a China, Macao y Hong Kong, en violación de los controles de exportación de Estados Unidos, mientras que Huang Sheng, fiscal jefe de Keelung, informó que hay nueve personas investigadas por falsificar documentos.
Una carrera que China quiere ganar con hardware estadounidense De acuerdo con Erich Grunewald y Tim Fist, investigadores del Centro para una Nueva Seguridad Estadounidense (CNAS), la explicación detrás del contrabando de chips de IA estadounidenses es su rendimiento, su mayor disponibilidad y su ecosistema de software más maduro en comparación con los chips legalmente disponibles para los laboratorios de IA chinos. Hasta la fecha, según datos que diferentes empresas tecnológicas chinas han publicado, de los 22 modelos notables que se habían desarrollado exclusivamente en la República Popular China para 2025, solo dos se entrenaron con chips chinos. En términos de impacto, el CNAS estima que China introdujo de contrabando 140,000 chips de IA en 2024, por lo que para este año el Institute for Progress (IFP), un centro de estudios independiente y no partidista centrado en políticas de innovación de EU, supone que China contrabandea en 2026 el 4% de los chips que los fabricantes de chips estadounidenses planeaba producir, una cifra equivalente a 276,000 unidades de chips. “Si se prohibieran todas las exportaciones de chips de IA estadounidenses a China en 2026, sin contrabando”, señala Georgia Adamson, investigadora del IFP, Estados Unidos obtendría 31 veces más capacidad de procesamiento de IA que China”. A nivel financiero, estos componentes también se han visto afectados, pues su presencia en el mercado negro representó una duplicación de precios en los últimos meses, de acuerdo con un reporte del Financial Times.
El servidor DGX B300 con ocho unidades de procesamiento gráfico (GPU) de Nvidia, por ejemplo, actualmente se cotiza en unos 400,000 dólares en Estados Unidos y otros mercados donde se permite su venta. Sin embargo, su costo se ha elevado a más de 1.1 millones de dólares en China. Ante este escenario, Jensen Huang, CEO de Nvidia, declaró que intentar construir centros de datos con chips de contrabando es “un callejón sin salida”, pues de esa forma la empresa no tiene la capacidad de brindar ningún tipo de soporte ni servicio de reparación para dicho producto. Asimismo, resaltó que este tipo de centros de datos requieren sistemas integrados a una red de software específica, por lo que sin soporte oficial no tienen acceso a todas las herramientas necesarias para sacar provecho de la IA. No obstante, el ejecutivo también mantiene la esperanza de volver al mercado chino, pues señala que se trata de un territorio que podría representar un potencial de 200,000 millones de dólares para la próxima generación de GPU de IA, Vera Rubin. «El H200 ha sido autorizado para su distribución en China”, dijo en su visita a Taiwán a inicios de junio pasado. “Sería fantástico poder atender ese mercado. El mercado chino es muy importante. Es muy grande, por supuesto».
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