Publicado: mayo 29, 2026, 2:08 pm

La inflación registrada en mayo se mantuvo estable en el 3,2% que ya se registró en el pasado mes de abril. Las fuertes rebajas fiscales a los carburantes y a la factura de la luz vigentes desde el 20 de marzo han amortiguado una vez más la subida en los precios del consumo, pese a que las consecuencias económicas de la guerra en Irán todavía permanecen.
Así se desprende de los datos del Índice de Precios de Consumo (IPC) que el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado este viernes. En cambio, la inflación subyacente -el dato que descuenta del cálculo los componentes del IPC más volátiles, como son la energía y los alimentos no elaborados- se incrementó una décima hasta situarse en el 2,9%.
El dato adelantado de mayo sigue estando claramente por encima de los niveles próximos al 2% que se vieron en enero y febrero, justo antes de que cayeran las primeras bombas en Oriente Próximo. Pero se mantiene por debajo del 3,4% registrado en marzo, el primer mes en el que se vieron los efectos plenos del conflicto y en el que no estuvieron plenamente vigentes las medidas de alivio económico.
Además, el dato de mayo ha sorprendido favorablemente al estabilizarse cuando analistas como Funcas confiaban en que repuntaría hasta el 3,4%. Algo que ya sucedió el mes pasado, cuando tambien se esperaba que los precios se incrementarían hasta el 3,4%.
El paquete fiscal aprobado por el Gobierno en abril es el gran responsable de que los precios no se hayan disparado todavía más. En este sentido, los precios de la electricidad en mayo fueron incluso más bajos que en el mismo mes del año pasado, gracias a la rebaja del IVA eléctrico al 10%, la del impuesto especial eléctrico al 0,5% y a la suspensión del impuesto a la generación.
No obstante, al haberse mantenido contenidos los precios de la electricidad, la rebaja fiscal desaparecerá el próximo lunes con la llegada del mes de junio. Una retirada del alivio económico que provocará una subida automática en la factura de la luz, pero también en la del gas natural, las briquetas, los pellets y la leña que también gozaban de beneficios fiscales por el conflicto.
La rebaja fiscal que sí se mantendrá será la de los carburantes, el producto que más está notando el cierre del estrecho de Ormuz, corredor estratégico por el que circulaba el 20% del comercio exterior de petróleo global antes de la guerra. No obstante, todas las medidas impositivas decaerán el próximo 30 de junio salvo que el Gobierno decida ampliarlas, algo que ya se está dialogando con los agentes sociales, pero que todavía no se ha concretado.
En cualquier caso, cuando las rebajas fiscales se retiren, la inflación volverá a dispararse por el rebote automático en los precios que seguirá a la normalización de los impuestos. Las previsiones de Funcas, centro de estudios de las antiguas cajas de ahorro, estiman que la inflación se disparará hasta el 4,3% en agosto si las medidas no se extienden. A partir de ese momento, la inflación iría moderándose poco a poco hasta situarse en el 3,6% a finales de año. No obstante, los precios del consumo no volverían a los niveles deseables por el Banco Central Europeo (2%) hasta septiembre del año próximo.
Los alimentos dan un pequeño respiro
La estabilización de los precios del consumo en el 3,2% en mayo ha sido posible también gracias a la cesta de la compra, cuya subida interanual se ha mantenido plana en el 2,6% también este mes. No obstante, los precios de alimentos y bebidas acumulan un incremento del 42% desde mayo de 2019. Un periodo en el que los salarios han crecido muy por debajo de esa revalorización.
