Publicado: mayo 23, 2026, 2:07 pm
Miles de personas (40.000 según la Delegación del Gobierno en Madrid y 120.000 según los organizadores) han participado este sábado en la Marcha por la Dignidad, convocada por la organización Sociedad Civil Española para exigir la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
La concentración,, secundada por más de 150 asociaciones civiles, ha partido a las 10.30 horas desde la Plaza de Colón de la capital y finalizado poco antes de las 12.30 horas en el Arco de la Victoria de Moncloa. Allí les esperaba un fuerte dispositivo de seguridad para impedir que los manifestantes siguieran avanzando hacia el cercano Palacio de la Moncloa, residencia oficial del presidente del Gobierno. La Policía Nacional ha comenzado a cortar las calles y carreteras para frenar el paso a quienes trataban de seguir hacia La Moncloa. Unos pocos han conseguido avanzar un poco más y han llegado hasta los alrededores del edificio presidencial, cercados por los agentes.
Durante los altercados, tres personas han sido detenidas y siete policías nacionales han resultado heridos leves
.
La Policía trata de contener a algunos de los participantes en la protesta, al término de la misma.Efe
Ha sido una «marcha por la dignidad» bajo el lema ‘¡Sánchez, dimisión ya!’. Entre los gritos más coreados, «Pedro Sánchez, hijo de puta», «No es un presidente, es un delincuente». También ha habido mensajes para el ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, a quien han pedido que vaya «al talego» tras su imputación en la Audiencia Nacional, y abucheos a la prensa, especialmente a un equipo de Televisión Española al que han impedido hacer su trabajo al grito de «¡Prensa española, manipuladora!».
Vox ha estado presente en la marcha, con su presidente a la cabeza, Santiago Abascal. Desde el PP se ha optado por un perfil bajo y ha acudido una delegación de diputados y senadores liderada por Alicia García, portavoz en la Cámara Alta.
Asistentes a la Marcha por la Dignidad, este sábado, en Madrid.
«Detengamos a Sánchez»
«Ey, ¡Viva España!», saludaba un hombre a otro mientras presumía cada uno de sus pancartas. «¡Detengamos a Sánchez!», se podía leer mientras se dibujaba una escena que mostraba a la perfección el ambiente que se respiraba en la Plaza de Colón de Madrid, teñida por completo de rojo y amarillo.
Corría en el aire un enfado generalizado que se fue haciendo cada vez más estridente a medida que la marcha avanzaba por las calles de la capital. Entre banderas, megáfonos y cánticos, miles de personas han exigido la dimisión inmediata de Pedro Sánchez.
Desde los balcones, algunos vecinos observaban el paso de la manifestación grabando con sus teléfonos móviles; abajo, con el sol pegando directamente en las aceras y el asfalto, la multitud respondía con gritos de «¡Viva España!».
Santiago Abascal, líder de Vox, este sábado.Efe
El tono de la protesta osciló entre el patriotismo exaltado y una ira dirigida al Palacio de la Moncloa. «Estamos hasta los huevos», resumía un manifestante mientras, en su mano derecha, sostenía una pancarta con la frase «¡Disolucion de la mafia socialista!», y con su izquierda, agitaba una bandera de España. Otro, megáfono en mano, gritaba: «Mentirosos, cucarachas», antes de que el resto de personas le vitoreasen.
En medio de la la multitud, incluso algunos niños participaban en los cánticos, reflejando esa juventud que, momentos antes de comenzar la protesta, describía el lider de Vox, Santiago Abascal, como aquella que «ha perdido la esperanza.»Sánchez, te queremos, pero en la cárcel», proclamaba la joven.
El empresario y comisionista por la compra de mascarillas en el caso Ábalos, Víctor de Aldama, en la manifestación.Efe
Sumado a la presencia de Abascal en la concentración, otras caras conocidas como la del líder de Se Acabó la Fiesta, Alvise Pérez, también acompañaban a los asistentes hasta el Arco del Triunfo de Moncloa. Entre los manifestantes también se ha podido ver al empresario Víctor de Aldama, juzgado por el caso mascarillas e investigado en varias causas más.
«España está secuestrada por una mafia corrupta», proclamó ante los asistentes el líder de Vox, ademas de asegurar que, desde su partido, han pedido en la Audiencia Nacional prisión preventiva para Rodriguez Zapatero y la declaración de todos los miembros del Consejo de Ministros.
Abascal sostuvo que «nadie se cree que Pedro Sánchez no esté involucrado» en los recientes casos de corrupción que envuelven al Partido Socialista y calificó al Ejecutivo como «un gobierno corrupto que es una mafia con todas las letras».
También tuvo palabras contra el legado político del ex presidente socialista, en el que, a su juicio, «no hay nada defendible».
Mientras la manifestación continuaba su paso por el centro de la capital, Abascal hablo de una posible moción de censura, sobre la cual insistió en que «eso no está en nuestra mano», aunque defendió la «prioridad nacional» como «un asunto de sentido común para cualquier país».
Y mientras la ola de banderas continuaba su camino hacia Moncloa, las voces no callaron. Todos, movidos por una misma idea, paralizaron durante horas el centro de Madrid para convertir su descontento en ruido. Bajo un calor que ya anunciaba el verano, miles de gargantas se desgastaron entre gritos, silbidos y cánticos. Las calles quemaban. Las voces también.




