Publicado: mayo 23, 2026, 4:07 am
El martes, a las 7.30 horas, José Miguel Vidal, primo de José Luis RodrÃguez Zapatero, avisó a los amigos y principales colaboradores del ex presidente del Gobierno de que el juez Calama le habÃa remitido una citación como imputado para el dÃa 2 de junio. También el atestado de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF). Lo primero que transmitió Zapatero a su entorno es que el auto le parecÃa «un delirio». Y puso como ejemplo principal de esta conclusión la inclusión de Gertrudis Alcázar como parte de la trama: «Meten a mi secretaria» por enviar «las facturas», se asombraba en sus primeras conversaciones.
El ex presidente entre 2004 y 2011, y ahora pilar de carga de la arquitectura «plurinacional» que sostiene a Pedro Sánchez, emitió un vÃdeo en el que negó de manera categórica haber hecho gestiones «ante ninguna administración pública» sobre el rescate de la aerolÃnea española de capital venezolano Plus Ultra, que recibió préstamos estatales por valor de 53 millones de euros para hacer frente a la pandemia.
En las siguientes 48 horas, sus amigos y algunos polÃticos de su órbita le aconsejaron que pidiera adelantar su declaración ante el juez para reforzar su discurso de inocencia, pero su abogado, VÃctor Moreno Catena, se opuso. Moreno es un reputado penalista, presidente de la Unión Española de Abogados Penalistas y vicepresidente de la Federación Europea de Abogados Penalistas. Fue él quien le recomendó que incumpliera, por ahora, su palabra de dar explicaciones ante la prensa. Al menos, hasta después de su comparecencia como imputado ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama. Pocas cosas le gustan menos a un juez que ver cómo un imputado lo rebate o desacredita en los medios.
Pero el principal temor del entorno de Zapatero no es el juez, sino el hombre clave de la presunta trama: Julio MartÃnez MartÃnez, dueño de Análisis Relevante y amigo personal del ex presidente del Gobierno. Según coinciden tres personas cercanas al ex secretario general del PSOE en conversación con EL MUNDO, cada dÃa que pasa crece el recelo a que Julito -como lo llaman algunos- apueste por una estrategia inspirada en la del comisionista VÃctor de Aldama. Es decir, colaborar con la Justicia y cargar las tintas sobre Zapatero a cambio de la promesa de una mejora de su situación procesal.
«Él es el eslabón débil», aseguran gráficamente fuentes del entorno del ex presidente. Temen que el ejemplo del caso mascarillas pese en el ánimo del amigo de Zapatero y rompa la baraja de la estrategia penal. Sobre todo, por un antecedente que los dejó estupefactos: las declaraciones de MartÃnez a Okdiario el martes. «Nunca me podrÃa imaginar que un ex presidente del Gobierno pudiera ser imputado y menos Zapatero, pensaba que se librarÃa de esto», dijo. Es decir: no lo defendió ni aseguró que todo se hizo conforme a la legalidad, sino que habló más bien de que pensaba que Zapatero estaba revestido de cierta inmunidad de facto. «Pensaba que eso no podÃa ocurrir en un paÃs como España, no me puedo imaginar que pudieran incluso haber entrado en su casa siendo ex presidente de España», afirmó.
Tanto lo que no dijo como lo que sà dijo se interpretan como sendos avisos a navegantes. Rayando la amenaza velada. En el entorno de Zapatero aseguran que el ex presidente es muy frÃo y analÃtico, pero que «teme» que el caso descarrile por este flanco. Y creen que, si Julito ya «utilizó» antes el nombre del dirigente leonés para sus negocios, ahora podrÃa usarlo también para su beneficio penal.
Hay que recordar que, en la comisión de investigación del caso Plus Ultra en el Senado, MartÃnez ya asintió cuando el senador del PPJuan José Sanz le preguntó si era cierto que el dinero que recibÃa Análisis Relevante por el rescate de la aerolÃnea acabó en la familia Zapatero, como publicó este diario. Tal como desveló en exclusiva EL MUNDO el pasado 19 de enero, los pagos del asesor externo de Plus Ultra y amigo personal de Zapatero se articularon a través de la sociedad instrumental Análisis Relevante. Asimismo, este periódico reveló la existencia de un contrato mediante el que MartÃnez acordaba con la compañÃa aérea el cobro del 1% del importe de los préstamos concedidos a la aerolÃnea.
Otras fuentes aseguran que Plus Ultra no llegó a abonar ese 1%, y que la compañÃa tenÃa con el asesor una iguala por hacer gestiones, y después, en la pandemia, Julito se ofreció a «ayudar» para agilizar el rescate y les hizo dicha propuesta del 1%, pero no la aceptaron y por eso no se pagó.
Lo que dice el juez Calama en el auto es que no hay constancia de que se abonase «en España», pero sà indicios de que pudo canalizarse a través de una sociedad off-shore. Y apunta a Dubái, aunque no hay constancia de la creación de dichas empresas en el emirato árabe. «Idella suscribió con Plus Ultra un contrato para cobrar el 1% del rescate (530.000 euros), y la proximidad temporal entre dicho contrato (19.01.2021), el inicio de gestiones para constituir Landside (26.01.2021) y la ausencia de pagos en España apuntan a que la sociedad off-shore podrÃa haberse creado para canalizar ese cobro», apunta el auto.

