Publicado: mayo 2, 2026, 6:13 pm
Osasuna y FC Barcelona siempre nos han regalado partidos intensos, emocionantes y de muchos goles. Y, durante este fin de semana, no iba a ser menos. En un choque decisivo por el título liguero, los de Hansi Flick se lo llevaron en la recta final del mismo (1-2), con goles de Robert Lewandowski y Ferran Torres, para obligar al Real Madrid a no ceder en Cornellá ante un Espanyol necesitado que, en 2026, aún no conoce la victoria.
Pero volviendo al partido de ‘El Sadar’, ambos equipos protagonistas nos regalaron un partido épico y con dos partes muy distintas: en la primera, lucha, tensión, intensidad y falta de goles, aunque las ocasiones no faltaron a ninguno de los dos equipos: eso sí, la más destacado llegó de las botas de Budimir, que se inventó una jugada ‘maradoniana’ y estrelló la pelota en palo minutos antes del descanso. El marcador no se movió y los jugadores se marcharon a vestuarios.
Tras la reanudación, los primeros minutos fueron un calco hasta que Marcus Rashford se inventó un pase medido al punto de penalti para que su compañero de equipo y killer goleador, Robert Lewandowski, conectara un testarazo monumental para colocar el 0-1. Inapelable e imposible para el guardameta de Osasuna, que llegó a tocar ligeramente la pelota sin evitar que esta entrara de lleno en la red.
Con el conjunto rojillo volcado, llegaría el segundo del Barça, esta vez de Ferran Torres. El delantero español recibió un pase al espacio de Fermín y, lejos de ponerse nervioso en el mano a mano, salvó a Sergio Herrera para meter el 0-2: cruzó la pelota y brazos arriba para celebrar el que parecía un 0-2 definitivo. Sin embargo, la cosa no quedó ahí, sobre todo porque Raúl García tenía ganas de fiesta y así lo hizo saber a los blaugranas con un testarazo para colocar el 1-2. A partir de ahí, y a pesar de que había tiempo suficiente para intentar lograr el empate, el marcador ya no se movió más. Victoria de peso para el FC Barcelona, que se coloca a las puertas de sumar su título liguero número 29.
