Publicado: septiembre 14, 2026, 5:29 pm
La gran mayoría de estafas a través de WhatsApp dependen de que las víctimas realicen determinadas acciones, como pulsar un enlace, compartir un código o escanear un QR. Sin embargo, estos fraudes también evolucionan y cada vez son más difíciles de detectar, y ahora la Guardia Civil ha detectado en Huelva una modalidad que puede funcionar sin que el usuario haga nada.
A finales del pasado mes de agosto, el Instituto Armado ha registrado unas 50 denuncias relacionadas con ataques a WhatsApp en determinados iPhone con versiones antiguas de iOS, en concreto, 16.7.12 y anteriores. El método se conoce como ‘zero-clic’, lo que precisamente indica su funcionamiento: la víctima no tiene que pulsar nada ni realizar ninguna otra acción para verse afectada.
Si surte efecto, el ciberdelincuente puede acceder a las conversaciones para poder hablar con familiares y amigos al mismo tiempo que el propietario legítimo, sin que este se dé cuenta. El problema aparece cuando el estafador se hace pasar por la víctima para engañar a personas de su confianza.
Al escribir desde su número y dentro de un chat real, el mensaje puede parecer creíble y dentro del mismo existen muchas posibilidades: pedir dinero alegando un problema, una situación de emergencia, solicitar códigos de verificación de aplicaciones o el de recuperación para hacerse con el control de la cuenta.
¿Qué hacer para protegerse?
Así que una de las medidas más importantes es mantener el teléfono actualizado. Ya no solo el teléfono, sino también WhatsApp y evitar descargar aplicaciones desde fuentes no autorizadas. Algo que también se debe hacer es activar la verificación en dos pasos de WhatsApp y revisar el apartado de ‘Dispositivos vinculados’ para cerrar cualquier inicio de sesión desconocido.
Por supuesto, el sentido común casi es lo más importante, ya que si un contacto conocido nos pide dinero, no hay que dar por hecho que sea de verdad esa persona. Lo primero es tomarlo con cautela y comprobarlo por diferentes vías y, por supuesto, no realizar transferencias a cuentas diferentes de las habituales.
Si ya se ha producido el fraude, hay que guardar todas las pruebas posibles, como capturas de las conversaciones y otra documentación, además de avisar a los contactos que puedan estar afectados y denunciar los hechos ante la Policía o Guardia Civil.
