Publicado: septiembre 17, 2026, 11:24 pm
La presión intermitente del Real Madrid funciona en Elche desde los primeros compases del partido. Tchouameni corta un pase, Güler recibe y de inmediato filtra la pelota a Vinicius, que solo ante Dituro golpea mal y no acierta con el arco. No será la única ocasión malograda por el delantero brasileño en el Martínez Valero, así como no es la primera que protagoniza en la presente temporada. El brasileño le está poniendo voluntad , reflejada en los esfuerzos defensivos que tanto ha destacado José Mourinho en sala de prensa, donde llegó a asegurar también que a su pupilo le faltaba «un milímetro para llegar a su velocidad máxima» y que estaba «trabajando mucho para ser el Vinicius que decide partidos». Pero ya sea porque aún no tiene ese tono físico óptimo o la confianza necesaria, su principio de curso está siendo un compendio de torpezas en el regate, fallos de cara a puerta y malas decisiones que empiezan a generar intranquilidad en buena parte de los aficionados madridistas. El propio Vini reconoció su pobre desempeño en labores ofensivas durante el partido ante el Elche con un mensaje de confianza en las redes sociales. «Los goles van a volver, no puedo fallar tantas. El domingo hay más. Hala Madrid» , se desahogó en la red social Instagram ya en frío. Sin embargo, ese deseo del internacional brasileño de enmendarse en el derbi madrileño frente al Atlético de este fin de semana en el Riyadh Metropolitano, puede estar en peligro. El mal momento de Vinicius ha quedado aún más expuesto por coincidir con la aportación que todos sus compañeros en el frente de ataque madridista están haciendo en este inicio de temporada. Cada uno a su manera ha rendido de forma satisfactoria y dejando buenas sensaciones cuando Mourinho ha decidido darles un sitio en el once. Mbappé , pese a desperdiciar también un buen número de ocasiones que parecían claras, acumula ya ocho goles en siete partidos entre Liga y Champions. Pese a jugar apenas un cinco por ciento de los minutos, Carlos Espí también ha logrado contribuir con sus dianas en momentos críticos de partidos que se habían atascado. Y más allá del apartado anotador, futbolistas como Bellingham o Arda Güler se han hecho imprescindibles por su peso en el juego del equipo o por sus asistencias. Tres lleva cada uno. Incluso Brahim fue capaz de apuntarse un decisivo pase de gol en Champions frente al Inter de Milán. En el esquema de Mourinho son cuatro las posiciones de ataque entre la punta y los tres enganches del centro del campo con la delantera. Y a la espera de que termine de recuperarse de su lesión el brasileño Rodrygo Goes son hasta siete los futbolistas que pueden ocuparlas, contando también con el casi inédito hasta ahora Endrick. Porque a los anteriormente citados se ha unido después de su buen partido en Elche Yan Diomandé . Reservado por el técnico blanco en las primeras jornadas para alejarlo de la presión de los 140 millones que costó su fichaje, el de Costa de Marfil no desentonó como titular en el Martínez Valero. Al contrario, fue uno de los más destacados del Madrid tanto cuando jugó por banda derecha como cuando lo hizo en la izquierda. Desde el lugar que venía siendo para Güler, Diomandé encaró una y otra vez a sus marcadores y firmó una galopada y un pase magistral a Mbappé para el 0-2 blanco. Y cuando sustituyó a Vinicius en la izquierda tras la entrada al campo de Brahim no solo no perdió su ambición sino que se le vio aún más cómodo y siguió siendo un dolor de cabeza para la defensa ilicitana. El relevo del brasileño se produjo, según explicó Mourinho tras el partido, por el cansancio que acumulaba, pero muchos vieron en el mismo la solución al que está siendo el punto flaco del ataque madridista : un línea por detrás de Mbappé formada por Diomandé, Bellingham y Güler. Hasta el momento la apuesta más decidida de Mourinho ha sido la de no rotar ni a Mbappé ni a Vinicius mientras sí iba dando descansos al resto de futbolistas, por lo que no parece el derbi el momento más propicio para guardarse al ‘7’ salvo que la fatiga acumulada así lo recomiende. Pero más allá del duelo frente a Simeone en el Metropolitano, curiosamente donde saltó por los aires la temporada merengue el curso pasado Vinicius mediante, la posición del brasileño podría verse debilitada de cara al once inicial a la vuelta del largo parón de selecciones si no logra mejorar su producción en ataque. Por mucho trabajo defensivo que esté haciendo, un gol y tres asistencias en siete partidos entre Liga y Champions resultan una pobre estadística para el que es una de las principales estrellas del Real Madrid, que apostó muy fuerte por él este mismo verano cuando, pese a las críticas por su discreto rendimiento, renovó su contrato hasta junio de 2032. Si a eso se une su negativa a lucir en la previa del choque con el Elche una camiseta de apoyo a Ceuta , que ha enfadado a parte del madridismo, queda claro que Vinicius se encuentra ante un momento personal clave en la temporada.
