Publicado: octubre 10, 2026, 10:23 am
El posible brote de preste neumónica en Rusia, a raíz de la muerte de una investigadora en Siberia, ha activado todas las alarmas desde hace días, cuando organismos como la OMS o la Unión Europea han pedido transparencia y datos más concretos a Moscú por este caso para descartar riesgos epidemiológicos. A pesar de que Rusia haya negado la existencia de ese brote y descartado una epidemia, Vicente Larraga, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha indicado que la mayor «preocupación» ahora mismo se debe a la ausencia de explicaciones por parte de las autoridades de ese país. «Es más la preocupación por lo que no dicen que por lo que podría ser», señala en una entrevista este sábado en el Canal 24 Horas.
Larraga, responsable del Laboratorio de Parasitología Molecular del Centro de Investigaciones Biológicas (CIB) del CSIC, ha explicado cómo surgió esta enfermedad y lo grave que puede ser si no se detecta en las primeras horas en que aparecen los síntomas. Aunque ahora esté de actualidad por lo ocurrido en Siberia, la peste neumónica «es uno de los tres tipos de peste que hay, y es una enfermedad muy antigua, ya en la Edad Media, en el siglo XIV, mató a 50 millones de personas en Europa».
Sin embargo, no fue hasta el siglo XIX cuando se descubrió la bacteria que la produce, prosigue Larraga, que incide en que se trata de «una enfermedad muy grave»: «Tiene una aparición muy rápida, con fiebre alta, tos, dolor incluso sangre en las secreciones, y si no se trata en las 24-48 horas siguientes puede producir la muerte«.
Larraga apunta que los síntomas reflejan de forma muy «clara» que no se trata de un proceso gripal o cualquier otra enfermedad. «Es otra cosa, es una infección muy virulenta, es una bacteria que va muy rápida, y te pones muy malo», resume.
A diferencia de otras enfermedades, como la covid, «va rapidísima y es mucho más grave. El porcentaje de personas que se infectan y mueren sin tratamiento es casi el 100%, y si se coge tarde también supera el 50%, es muy grave», subraya este experto.
La buena noticia es que existe un tratamiento para frenar el avance de esta enfermedad, a diferencia de lo que ocurrió con la pandemia de coronavirus de 2020. «Tenemos un tratamiento con dos grupos de antibióticos que son muy efectivos«, ha apuntado Larraga.
Sobre este supuesto brote neumónico que estalló la semana pasada en la región siberiana de Irkutsk, donde varios hospitales habrían sido puestos en cuarentena, el experto indica que «realmente no hay preocupación grave», pero matiza que «la mayor preocupación es que no se sabe, porque las autoridades de Rusia no han dicho nada. Lo único que se conoce son datos de un periódico local. Aparentemente hay otra persona infectada y aparentemente hay 200 personas aisladas, pero siguen sin decir nada. Es más la preocupación por lo que no dicen que por lo que podría ser».
Otra cuestión a tener en cuenta y que también preocupa, ha apuntado Larraga, es que la investigadora fallecida en Siberia «estuvo en Tailandia, entonces pudo haberlo cogido allí o contagiar a otras personas. Las autoridades tailandesas también están en alerta».
«Es más el desconocimiento de la realidad que la posible gravedad, porque de Irkutsk a Madrid es prácticamente imposible que haya una transmisión porque hay muy poca comunicación», ha tranquilizado el investigador del CSIC.
Aunque la incubación de la peste neumónica es de casi una semana, Larraga añade que «la aparición de los síntomas es muy rápida», de ahí que haya que «actuar muy rápidamente, hay que aislar a la persona muy rápidamente, la gente que lo trate tiene que estar protegida, tiene que ir con trajes de protección, tiene que haber un aislamiento total».
Respecto a los protocolos a seguir cuando un investigador se expone a un patógeno de este tipo, el experto subraya que «hay que estar protegido, tanto para el tratamiento que se da al paciente como para los análisis que se hagan para determinar si se trata de esta infección. Hay que llevar trajes de protección, hay que hacerlo en un laboratorio de alta seguridad. Afortunadamente tenemos sitios en España donde eso se puede hacer sin problema, pero hay que tener mucho cuidado».
Aunque el riesgo para Europa es muy bajo, Larraga insiste en que la clave de este caso es la falta de información que existe. «Si supiéramos exactamente qué ha pasado, o qué está pasando, diría que el riesgo es bajísimo en nuestro caso, porque además no tenemos comunicación con Rusia prácticamente. Entonces, es muy difícil que se pueda tener una situación como la de la covid. La gente tiene que estar tranquila. Quienes no tienen que estar tranquilas son las autoridades sanitarias, que tienen que estar preocupadas, por si acaso», ha destacado.
Según explica Larraga, el objetivo principal de la investigación de esta y otras enfermedades en laboratorios es «controlarlas y si podemos, eliminarlas, lo que pasa es que no siempre se puede. Nosotros llevamos estudiando estas bacterias desde que las descubrió Yersin, 150 años. Ellas llevan sobre la Tierra mil millones de años o más. Están acostumbradas a adaptarse a lo que haya».
A pesar de los tratamientos, la erradicación de esta enfermedad desde que se detectó por primera vez la bacteria que la causa se debe a que «es muy difícil de atacar«, apunta el científico. «Todos los años hay algún caso, en el sudeste asiático, en América, incluso en EEUU también hay algún caso casi todos los años. En Europa es más raro, pero forma parte de la lucha diaria, vivimos en un mundo lleno de bacterias y algunas de esas bacterias son peligrosas, pero esta la tenemos lejos por el momento«, concluye.
