Publicado: agosto 12, 2026, 11:28 am
Suisun City, una localidad californiana de unos 30.000 habitantes (Estados Unidos), tuvo que declarar el estado de emergencia después de sufrir un ciberataque que obligó a apagar buena parte de sus sistemas informáticos, incluidos algunos servicios relacionados con el 911, policía, bomberos y diferentes operaciones municipales.
El incidente comenzó en la madrugada del viernes 7 de agosto y, ante la detección de la intrusión, la ciudad decidió apagar toda su red informática para contener la amenaza y preservar las pruebas que pudieran ayudar a esclarecer lo sucedido. Como consecuencia, la medida dejó temporalmente fuera de servicio buena parte de las operaciones internas y de los servicios digitales dirigidos a los ciudadanos. Sin embargo, la interrupción no llegó a detener los servicios de emergencia.
Tal y como relata el diario TechSpot, las llamadas al 911 fueron desviadas al centro de coordinación del condado de Solano, desde donde los operadores pudieron seguir gestionándolas, mientras los agentes de policía y los bomberos continuaron respondiendo a las emergencias.
Por otro lado, el apagado de la red también tuvo consecuencias más cotidianas. Hasta la fecha, según TechSpot, los ciudadanos no pueden utilizar algunos servicios en línea, como el pago de facturas de agua o la tramitación de determinados permisos, teniendo en cuenta que la ciudad tampoco ha establecido una fecha para recuperar por completo sus sistemas, ya que cada función de la red debe ser revisada antes de volver a ponerse en funcionamiento.
Pese a ello, las autoridades han insistido en que no existe actualmente una amenaza para la seguridad de los residentes.
¿Se trata de un ataque de ransomware?
Ante la magnitud del incidente, el Ayuntamiento declaró el estado de emergencia durante una reunión extraordinaria, de esta manera, la ciudad puede acceder con mayor rapidez a recursos de emergencia y solicitar apoyo especializado, además de facilitar la recuperación de los costes derivados del ataque.
La investigación cuenta además con la participación del FBI, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos y la Oficina de Servicios de Emergencia del gobernador de California. Sin embargo, por ahora, las autoridades no han identificado al responsable del ataque ni han confirmado que se hayan sustraído datos, además, tampoco han determinado que el programa malicioso utilizado sea ransomware, pese a que inicialmente esa posibilidad puede parecer la más evidente.
Este incidente vuelve a poner de manifiesto la fragilidad de las administraciones locales, que dependen cada vez más de sus sistemas digitales para mantener en marcha los servicios esenciales.
