Publicado: agosto 16, 2026, 5:28 am
Llegado el verano, son muchos los que aprovechan sus vacaciones para visitar otros países, y al preparar un viaje, es importante repasar los posibles gastos adicionales que podrías tener al navegar por internet o hacer llamadas desde el extranjero.
Por ello, antes de salir, conviene saber cómo funciona el roaming, en qué destinos puedes usar tu tarifa sin coste adicional y cuándo es mejor tomar precauciones para evitar una factura inesperada.
¿Qué es el ‘roaming’?
Es el servicio que te permite usar tu teléfono móvil en el extranjero. A día de hoy, estamos acostumbrados a usar este servicio de forma gratuita en algunos países, pero hace unos años las compañías aplicaban cuotas superiores a quienes usaban su dispositivo en cualquier país que no fuera el de origen.
Utilizarlo es fácil y la mayoría de operadores lo activan de manera automática cuando se detecta que estás en otro país, gracias a la geolocalización.
¿En qué países es gratis?
En 2017, las autoridades de la Unión Europea eliminaron los cobros por el uso del roaming en todos los países comunitarios (27 miembros), es decir, permitió utilizar los datos y realizar llamadas al país de origen sin ningún cobro extra en la tarifa. Además de dichos miembros, también incluía a los países Noruega, Islandia y Liechtenstein.
Reino Unido dejó de formar parte de la Unión Europea tras el Brexit, por lo que dejó de aplicarse automáticamente la normativa europea que elimina los recargos por roaming. A raíz de ello, algunas operadoras españolas, como Orange, Jazztel y Simyo, comenzaron a aplicar condiciones específicas para el uso del móvil en Reino Unido.
En cambio, Movistar y Vodafone siguen incluyendo, por el momento, el roaming en Reino Unido en muchas de sus tarifas, aunque conviene revisar las condiciones de cada contrato.
El ‘roaming’ en Europa
Las naciones que forman parte de la Unión Europea cuentan con la opción de disfrutar del servicio de itinerancia sin cargo en cualquier otra nación que también sea parte de la UE (junto con Noruega, Islandia y Liechtenstein).
Esto se debe a que, desde hace varios años, el Parlamento Europeo establece regulaciones sobre los costes que las compañías pueden cobrarte por hacer llamadas desde tu dispositivo hacia otros países de la UE o por utilizar servicios de Internet.
Es más, la eliminación de este cargo ha sido extendida hasta el año 2032. No obstante, a pesar de que el acuerdo que quitó los gastos de itinerancia en estas áreas pueda ser bien visto, existen ciertas limitaciones.
Limitaciones y tarifas
Si realizas desplazamientos con frecuencia o pasas largas temporadas en otro país de la UE, conviene tener en cuenta la política de uso razonable del roaming. Sí, durante un período de cuatro meses, tu operador detecta que has pasado más tiempo fuera de España que dentro y que has utilizado más el móvil en roaming que en la red nacional; podrá pedirte que justifiques esa situación.
Si en los 14 días siguientes no cambia ese patrón de uso, podrá aplicar los recargos máximos fijados por la Unión Europea: 0,019 euros por minuto de llamada, 0,003 euros por SMS y 1,30 euros por cada GB de datos (sin IVA). Este último importe seguirá reduciéndose hasta situarse en 1 euro por GB a partir de 2027.
Si realizas desplazamientos frecuentemente o si pasas una considerable cantidad de tiempo en otro país, es importante que tengas en mente que si durante un lapso de cuatro meses tu proveedor de servicios nota que estás usando más tu teléfono fuera de España que dentro, podrían aplicarte la tarifa máxima permitida por la Unión Europea:
En los casos en los que un operador pueda aplicar un recargo por roaming, este no podrá superar los límites fijados por la Unión Europea: 0,022 euros por minuto de llamada, 0,004 euros por cada SMS y 2 euros por cada GB de datos. Este último importe se reducirá de forma gradual hasta situarse en un máximo de 1 euro por GB a partir de 2027.
Por otro lado, las tarifas que ofrecen datos ilimitados están sujetas a restricciones establecidas por cada compañía. Esto se debe a que, en relación a la cantidad de gigas que se ofrecen de manera ilimitada, se considera que el coste es bastante bajo, equivalente a menos de 1 GB por cada euro. Esta situación permite a los operadores establecer un límite de consumo responsable bastante bajo.
