Publicado: abril 12, 2026, 9:34 am
España vuelve a tropezar con la misma piedra. La transposición de la Directiva (UE) 2023/2413 sobre renovables no solo llega tarde, sino que además se está haciendo de forma selectiva. El Gobierno ha optado por incorporar con rapidez aquellos elementos que encajan con su agenda política inmediata, mientras deja fuera otros igualmente obligatorios y decisivos para acelerar el despliegue energético. No es un retraso técnico: es una decisión política. El Real Decreto-ley 7/2026 es un buen ejemplo de esta «transposición a la carta». El Ejecutivo ha incorporado algunas disposiciones centradas en las zonas de aceleración renovable y ha justificado su urgencia por el retraso acumulado. Sin embargo, esa urgencia desaparece cuando se trata de aplicar otros preceptos igualmente vinculantes, cuyo… Ver Más
