Publicado: junio 15, 2026, 4:23 am
Las reuniones sociales en España suelen girar alrededor de la mesa, lo que hace que tener problemas de alergias o intolerancias a algunos alimentos se convierta en un gran shock en un primer momento, hasta que se encuentra la manera de hacerles frente.
Los síntomas relacionados con este tipo de enfermedades son muy variados y no siempre es sencillo encontrar la causa, algo que, por suerte, cada vez es más sencillo, porque se estudian y analizan más casos. Aprender a distinguir qué nos pasa es el primer paso para poder convivir con ello si no es posible solucionarlo.
SIBO, SIFO e IMO: qué son y cuáles son sus síntomas
Estos tres trastornos comparten algunas características, por ejemplo, en todos los casos se produce por un crecimiento anómalo de microorganismos en el intestino delgado. Esto hace que no siempre sea sencillo diferenciarlos, porque muchos de los síntomas son compartidos.
En el SIBO (Small Intestinal Bacterial Overgrowth o sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado), las bacterias que deberían estar en el colon migran y se instalan en el intestino delgado. Estas bacterias procesan el alimento antes de que el organismo pueda absorberlo bien y eso genera síntomas como gas o inflamación, pero no son los únicos síntomas. El más habitual es la diarrea, pero también puede venir acompañado de fatiga, acné, anemia, rosácea, pérdida de peso, dispepsia y, en algunos casos, depresión.
En el IMO (Intestinal Methanogen Overgrowth o sobrecrecimiento metanógeno intestinal), el sobrecrecimiento es producido por un exceso de arqueas, que generan metano, por lo que su sobrecrecimiento produce una mayor cantidad de este gas, lo que ralentiza el tránsito intestinal. El principal síntoma en el IMO es el estreñimiento, que genera un mayor crecimiento de arqueas, creando un ciclo difícil de romper. También aparece dolor o distensión en la zona abdominal y gases, que no suelen ser olorosos, pero sí ruidosos.
El SIFO (Small Intestinal Fungal Overgrowth o sobrecrecimiento fúngico del intestino delgado) se produce por un sobrecrecimiento de hongos en el intestino delgado, principalmente especies de cándida, es decir, esta disbiosis está producida por hongos en lugar de bacterias. Los síntomas son muy variados y pueden afectar a otras partes del cuerpo por las toxinas que los hongos liberan al torrente sanguíneo, produciendo un malestar general. Puede provocar hinchazón, gases, eructos, diarrea y náuseas, fatiga, niebla mental y dolor de cabeza, erupciones cutáneas o picor que empeora con algunos alimentos, deficiencia de vitaminas y mala absorción de grasas.
Por qué cada vez más personas creen tenerlos
Una de las causas por las que cada vez más personas cree tener estas enfermedades es por el estilo de vida que llevamos actualmente, el estrés, el uso de determinados alimentos, el consumo de ultraprocesados… hace que puedan desarrollarse estas enfermedades. Además, cada vez aparece más gente temiendo que su malestar pueda deberse a alguna de ellas porque las redes sociales las han viralizado, dándolas a conocer más, algo que antiguamente no pasaba y muchas personas asumían que su malestar era su nueva normalidad. Hoy en día también es más sencillo diagnosticarlas gracias a las mejoras en las pruebas específicas.
Referencias
Banaszak, M., Górna, I., Woźniak, D., Przysławski, J., & Drzymała-Czyż, S. (2023). Association between Gut Dysbiosis and the Occurrence of SIBO, LIBO, SIFO and IMO. Microorganisms, 11(3), 573. https://doi.org/10.3390/microorganisms11030573
