Publicado: junio 14, 2026, 12:24 am
En los últimos años, el azúcar se ha demonizado hasta el punto de que muchas personas llegan a eliminarlo completamente de su alimentación. Y si bien es cierto que muchos estudios apuntan a que tomarlo en exceso favorece el desarrollo de obesidad y diabetes, retirarlo por completo de la dieta podría ser más perjudicial de lo que se pensaba, según un estudio en animales que se presentar este fin de semana en ENDO 2026, la reunión anual de la Sociedad Endocrina en Chicago, Illinois. Hasta ahora, se desconocían las consecuencias de las dietas restrictivas que eliminan el azúcar en el contexto de una dieta baja en grasas, pero de acuerdo con esta investigación, «eliminar por completo la sacarosa de una dieta baja en grasas podría alterar inesperadamente la salud intestinal y promover la inflamación y la disfunción metabólica, lo que subraya que una nutrición equilibrada es más importante que simplemente eliminar el azúcar», afirma el doctor Rasheed Ahmad, científico principal y jefe del Departamento de Inmunología y Microbiología del Instituto de Diabetes Dasman, en la ciudad de Kuwait, Kuwait. Los investigadores estudiaron los efectos de una dieta baja en grasas sin sacarosa en comparación con una dieta de control baja en grasas con sacarosa en dos grupos de ratones durante 16 semanas. Evaluaron la tolerancia a la glucosa, la sensibilidad a la insulina, las hormonas metabólicas circulantes, el microbioma intestinal y la inflamación en el colon y el hígado. Los ratones alimentados con una dieta sin azúcar de mesa desarrollaron un control deficiente de la glucosa, resistencia a la insulina, desequilibrio de la microbiota intestinal, inflamación intestinal y cambios en el hígado graso , a pesar de no presentar diferencias significativas en el peso corporal en comparación con los ratones de control. «Los hallazgos sugieren que la eliminación completa de la sacarosa de una dieta baja en grasas puede afectar negativamente a la microbiota intestinal y a la salud metabólica. El estudio destaca la importancia de mantener un equilibrio de carbohidratos en la dieta para apoyar la homeostasis intestinal e inmunológica», apunta Ahmad. En su opinión, esta investigación puede influir en las futuras recomendaciones dietéticas al poner el foco en la importancia de mantener una microbiota intestinal saludable en lugar de centrarse únicamente en la restricción de azúcar. «A largo plazo, estos hallazgos podrían ayudar a mejorar las estrategias para prevenir y controlar los trastornos metabólicos, la enfermedad del hígado graso y las afecciones inflamatorias crónicas», apunta Ahmad.
