Publicado: septiembre 21, 2026, 12:53 pm
El mercado de la vivienda es uno de los temas más candentes de la actualidad. En líneas generales, los españoles se muestran preocupados por la situación general, por ello lo sitúan siempre en el primer lugar, o al menos, en el podio de las cuestiones que más les inquietan de la situación que vive el país. Sin embargo, este problema baja puestos en el ranking cuando se trata de los problemas que les afectan a título personal, ya que por suerte, mucha gente en España, sobre todo a partir de los 40 o 45 años, tienen su vivienda pagada o en camino de ello. Es decir, no están buscando piso ni de alquiler ni de compra para una primera vivienda. Este es un problema que afecta sobre todo a los jóvenes. Y, en segunda medida, a los padres de estos que observan desde la distancia cómo la vida para sus hijos va a ser mucho más complicada de lo que lo fue para ellos en sus inicios en cuanto a los precios se refiere. Para colmo, hay malas noticias, ya que si alguien pensaba que la situación era crítica en 2026, expertos como Sergio Izaro aseguran que el próximo año el mercado inmobiliario se va a endurecer aún más. «Comprar una casa en España en 2027 va a ser, si cabe, todavía más complicado». Este especialista, durante una charla instructiva en el canal de YouTube de ‘Invernomics Real Estate’, aporta datos para justificar las malas expectativas de su análisis. «Solo en los últimos 12 meses, el precio de la vivienda ha subido alrededor de un 12%. Mientras el Euribor vuelve a acercarse al 3%». Los malos augurios se multiplican. «Esto significa para la mayoría de los españoles que necesitan una hipoteca que ya no es que sea difícil ahorrar para la entrada y gastos, sino que ahora además la cuota mensual se va a encarecer considerablemente». Esta cruda realidad que se aproxima en cuestión de unos meses se comprende mejor cuando se ponen cifras reales. «Según ‘Idealista’, en Valencia el precio medio del metro cuadrado ronda ya los 3.500 euros. Una vivienda de 100 metros cuadrados con tres habitaciones y dos baños, a lo que aspira la mayoría, se iría casi a unos 350.000 euros sin contar impuestos». Precios que antes se encontraban solo en ciudades como Madrid o Barcelona. Pero que ahora se han generalizado. Lo más grave de todo es que los salarios no han crecido a este ritmo, asfixiando a la población. «Si una pareja ingresa 3.500 euros al mes entre dos, necesitaría aproximadamente 105.000 euros para cubrir el 20% de entrada más el 10% de gastos». «Si ahorrasen 1.000 euros al mes, que no está nada mal, tardarían casi 10 años en acumular esa cantidad. Y el problema ya es que no afecte a Valencia, Madrid o Barcelona. Las subidas se están extendiendo a otras provincias y comunidades. Aragón, Cantabria o Castilla-La Mancha también han registrado incrementos importantes». Pero para Izaro, el problema no está donde muchas personas señalan, sino que está en un sistema que no puede cubrir las demandas de lo que él mismo genera. «El principal problema del mercado no es la especulación, sino que no se construye vivienda al ritmo necesario para absorber la creación de nuevos hogares». «España ya supera los 49 millones de habitantes y según el Banco de España, la falta de planificación y la lentitud administrativa han generado un déficit acumulado superior a 750.000 viviendas. Si seguimos aumentando población más rápido de lo que construimos, ese déficit podría acercarse pronto al millón». La situación cada vez se parece más a lo que se vivió hace casi 20 años, cuando estalló la crisis inmobiliaria que puso a España y a otros países del sur de Europa al borde del colapso generalizado. Aunque el origen del problema es diferente actualmente, el nivel de gravedad es cada más parejo. «A esto, además, se suma otro factor. Cada vez hay más dinero en circulación, más deuda en el sistema y nuestro poder adquisitivo se deteriora. Por eso es importante distinguir entre precios normales y precios reales. La vivienda está en máximos nominales en muchas zonas, pero si descontamos la inflación acumulada desde 2007 el precio real en el conjunto de España todavía no ha superado los máximos anteriores a 2008». Ante el panorama actual y lo que se avecina en los próximos meses, expertos como Sergio Izaro no pueden tener una perspectiva positiva. «Si combinamos una oferta insuficiente, un crecimiento poblacional y la inflación, parece difícil que veamos una caída fuerte y generalizada de los precios». La vivienda tiene los precios más altos de siempre mientras la gente gana menos que nunca en comparación con el coste de la vida.
