Sam Altman insiste en poner límites a la IA: "Hay dos formas en que su progreso podría salir muy mal" - Estados Unidos (ES)
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Sam Altman insiste en poner límites a la IA: «Hay dos formas en que su progreso podría salir muy mal»

Publicado: septiembre 14, 2026, 7:29 pm

Sam Altman ha vuelto a insistir en que el desarrollo de la inteligencia artificial necesita más controles. El CEO de OpenAI se ha sumado de nuevo al debate abierto en los últimos días entre los responsables de las principales empresas de IA, después de que Dario Amodei, de Anthropic, reclamara reducir el ritmo al que aumentan las capacidades de los modelos más avanzados.

En una serie de mensajes publicados este lunes en X, Altman ha defendido que las compañías estadounidenses que trabajan en la frontera de la inteligencia artificial deben demostrar que son capaces de actuar de forma responsable a medida que estos sistemas se vuelven más potentes.

«El mundo merece tener la confianza de que las empresas estadounidenses que desarrollan una IA cada vez más capaz actuarán de forma responsable«, ha afirmado.

Altman considera que debería existir un marco federal que establezca requisitos de seguridad coherentes para los modelos de frontera, pero sostiene que la industria no necesita esperar a que llegue una nueva ley para empezar a aplicar medidas.

Entre las herramientas que menciona se encuentran las auditorías independientes, los sistemas de monitorización y unos estándares comunes para evaluar problemas de alineamiento y seguridad.

«Frenar» no significa detener el desarrollo

El CEO de OpenAI también ha querido precisar qué entiende por ralentizar el avance de la inteligencia artificial.

«Cuando hablamos de ‘pacing’, no queremos decir ‘parar'», ha explicado. Según Altman, el progreso seguirá siendo rápido, pero debería avanzar más despacio de lo que técnicamente podría hacerlo si eso permite mantener las medidas de seguridad por delante de las nuevas capacidades.

OpenAI, asegura, ya está introduciendo cambios en su propio proceso de desarrollo. La compañía elabora ahora análisis de seguridad antes de determinadas fases de entrenamiento que espera que aumenten significativamente las capacidades de sus modelos, y no solo antes de lanzarlos al público.

Altman reconoce que estas medidas tienen un coste y pueden ralentizar el desarrollo, pero considera que merece la pena asumirlo.

«Ninguna presión competitiva estadounidense debería justificar la imprudencia ni permitir que las capacidades se adelanten al alineamiento y la monitorización», ha señalado.

Las dos formas en que la IA podría «salir muy mal»

En un segundo mensaje, Altman ha resumido cuáles son, a su juicio, los dos grandes riesgos que deberían evitarse.

El primero es perder el control del futuro en favor de la propia inteligencia artificial.

«Esto es inaceptable», afirma el responsable de OpenAI, que sostiene que la IA debe permanecer siempre al servicio de las personas y que las técnicas de seguridad y alineamiento deben mantenerse por delante del aumento de capacidades de los modelos.

El segundo riesgo que identifica es diferente: que demasiado poder termine concentrado en unas pocas manos.

Altman advierte de que una inteligencia artificial extremadamente potente controlada por una sola persona o compañía podría utilizarse para imponer una determinada visión del mundo al resto de la sociedad, con consecuencias que califica de «extremadamente distópicas«.

Ese peligro, añade, no se limita a las empresas. También podría producirse si un solo país o un único laboratorio termina acumulando demasiado poder gracias a esta tecnología.

Por eso, el CEO de OpenAI defiende lo que describe como «un estrecho camino intermedio»: avanzar con la inteligencia artificial sin perder su control, pero también evitar que los sistemas más poderosos queden concentrados en un número muy reducido de actores.

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