Publicado: mayo 5, 2026, 4:23 pm
Un joven de 27 años ha recuperado su fertilidad gracias a un trasplante de tejido testicular que le fue extraído cuando tenía 10 años, antes de recibira quimioterapia intensiva como parte del tratamiento para la anemia falciforme. Tal y como informa The Guardian, este ensayo demuestra que es posible restaurar la producción de esperma incluso después de haber recibido tratamientos oncológicos agresivos. Es la primera vez que se evidencia que un trasplante de tejido testicular prepuberal criopreservado restaura la producción de esperma en un paciente adulto.
La profesora de la Universidad Libre de Bruselas Ellen Goossens, que dirigió la investigación, señala que ahora «muchas más personas van a sentir esperanza de poder tener hijos biológicos. Es una gran noticia para los pacientes de quienes ya tenemos tejido almacenado».
Antes de que el paciente recibiera quimioterapia de alta dosis en 2008 para eliminar sus propias células sanguíneas antes de someterse a un trasplante de médula ósea, la clínica le extirpó quirúrgicamente un testículo, lo dividió en pequeños fragmentos y congeló el tejido. El año pasado, se injertaron cuatro fragmentos de este tejido en el testículo restante y cuatro bajo la piel del escroto. Tras un año dentro del cuerpo, los injertos se extrajeron y analizaron en el laboratorio.
Dos de los injertos extraídos del interior del testículo produjeron espermatozoides maduros, los cuales fueron recolectados y congelados. No obstante, dado que los fragmentos de tejido no están conectados directamente al conducto deferente, los investigadores no esperan que los espermatozoides lleguen de forma natural al semen. «Los espermatozoides aislados parecían normales, pero aún tenemos que comprobar si son capaces de fertilizar un óvulo«, explica la doctora.
Esta investigación comenzó en 2.002, «en aquel entonces, este campo estaba en sus inicios. Estos métodos apenas se estaban desarrollando en animales. Les dijimos a las familias de los pacientes que no podíamos garantizar el éxito de la restauración de la fertilidad», informa la doctora.
Estudios similares
En la misma línea, el endocrinólogo pediátrico y profesor, Rod Mitchell, está llevando a cabo una investigación parecida en el Centro de Salud Reproductiva de la Universidad de Edimburgo. Comenzó a almacenar tejido testicular en 2014 y, junto con expertos de Oxford y Londres, tiene muestras criopreservadas de más de 1000 pacientes del Reino Unido.
«Siempre creí que funcionaría. Si congelas el tejido y mantienes vivas las células, entonces deberían tener ese potencial. Estás devolviendo el tejido al entorno perfecto para estimularlo. Científica y biológicamente tiene sentido«, señala el especialista.
Más de 3.000 pacientes en todo el mundo ya tienen tejido testicular almacenado. En el Reino Unido, se estima que unos 200 pacientes al año podrían beneficiarse. «A nivel internacional, llevamos trabajando en esto 15 años, en algunos casos incluso más. Todo ha consistido en recolectar tejido de los chicos. Ahora está dando sus frutos. Estamos todos muy entusiasmados», añade Mitchell.
