Publicado: noviembre 4, 2026, 6:24 pm
La inteligencia artificial está ampliando las posibilidades de los ciberdelincuentes, que pueden utilizar estas herramientas para localizar vulnerabilidades, automatizar procesos y desarrollar ataques más rápidos y sofisticados. A día de hoy, esta evolución supone un riesgo creciente para la ciberseguridad, especialmente cuando las amenazas se dirigen contra infraestructuras críticas, como las redes eléctricas, los sistemas de transporte o los servicios sanitarios, cuyo funcionamiento resulta esencial para la sociedad.
Ante esta situación, el Centro Nacional de Ciberseguridad del Reino Unido (NCSC, por sus siglas en inglés) ha advertido que el país podría enfrentarse, antes de 2028, a ataques contra sus infraestructuras críticas que utilicen malware impulsado por inteligencia artificial. Además, considera que estas tecnologías permitirán aumentar la velocidad y el alcance de las operaciones maliciosas, por lo que reclama reforzar las medidas de protección y corregir las vulnerabilidades de los sistemas.
Así lo da a conocer en un comunicado oficial: «El informe Estado de la Ciberseguridad del NCSC advierte que, en los próximos dos años, es muy probable que la adopción de la IA por parte de actores hostiles aumente la escala y la eficiencia de sus operaciones, incluidos los ataques de ransomware, la ingeniería social y la explotación de vulnerabilidades».
Se deben tomar «medidas urgentes»
Dr. Richard Home, director ejecutivo del NCSC, señala que la revolución de la IA está obligando a las organizaciones de Reino Unido a replantearse su situación actual en materia de ciberseguridad, ya que las nuevas tecnologías podrán al descubierto vulnerabilidades, deficiencias y falta de inversión a una velocidad y escala «sin precedentes» en los próximos años. Por lo tanto, las organizaciones deben tomar «medidas urgentes» para abordar las deficiencias en materia de inversiones fundamentales, sino se arriesgan a que los ciberdelincuentes las exploten.
Cabe mencionar que esta advertencia se produce en un momento en que el gobierno está invirtiendo en las capacidades de defensa y resiliencia del Reino Unido, incluyendo una mayor inversión en ciberdefensa, al mismo tiempo que toma medidas mediante la introducción del ‘Proyecto de Ley de Ciberseguridad y Resiliencia’ y el próximo ‘Plan Nacional de Acción Cibernética’ para fortalecer las defensas de Reino Unido, disuadir la agresión de estados hostiles, mantener en funcionamiento los servicios esenciales y mantener a salvo a los ciudadanos británicos.
Además, acorde a la información compartida en el comunicado, Reino Unido atraviesa un momento decisivo para su ciberseguridad. Por ello, el NCSC insta a las organizaciones a aprovechar las herramientas, los estándares y los marcos de protección que ya existen y cuya eficacia está demostrada, con el objetivo de hacer frente tanto a los ciberataques convencionales como a aquellos que utilizan IA.
Para evitar los riesgos, hay que aumentar las inversiones en tecnología
El Dr. Horne instará a las organizaciones del Reino Unido a asumir una mayor responsabilidad en materia de ciberseguridad y a revisar las decisiones que pueden dejar sus sistemas expuestos. Entre las medidas que propone se encuentra aumentar la inversión en tecnología para evitar que la falta de recursos comprometa la protección de sus infraestructuras, así como reducir las conexiones innecesarias de los equipos y servicios a internet.
También plantea que el programa ‘Cyber Essentials’, diseñado para establecer unas medidas básicas de seguridad, sea solo el punto de partida y no el objetivo final. A partir de ahí, considera que cada organización debe desarrollar una estrategia de protección más completa, adaptada a su tamaño, complejidad y nivel de riesgo.
