Publicado: noviembre 3, 2026, 7:10 pm
Puede que alguna vez se le haya pasado por la cabeza que la falta de dinero se podría solucionar ‘dando a la máquina’ de imprimir billetes. Aunque a simple vista parece una opción atractiva, lo cierto es que la economía funciona de otra forma. Que haya mucho dinero en circulación puede ser nocivo para la economía, empezando porque la moneda se devalúa, es decir, pierde valor y, además, los precios suben mucho -llega la temida inflación-.
Pero, ¿quién decide todo esto? Los únicos organismos habilitados para emitir billetes y monedas en curso legal son los bancos centrales de cada país o aquellos que operan en una región en concreto. Partiendo del principio de garantizar la estabilidad de precios, estas instituciones calcularán a un año vista la previsión de demanda de efectivo. En el caso de Europa, el Banco Central Europeo (BCE) y los bancos centrales nacionales de la eurozona hacen una estimación de cuánto dinero se necesita para cubrir las necesidades de la economía, así como para sustituir los billetes y monedas deteriorados.
El ‘guardián del euro’ se encarga de redistribuir la fabricación en cada país para que no haya escasez o excedente. Por tanto, la cantidad producida debe ser suficiente para cubrir la demanda estimada como los imprevistos. En España, la fabricación corre a cargo de IMBISA, una sociedad participada por el propio BdE, aunque su acuñación depende de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, competencia del Ministerio de Hacienda. Posteriormente, el Banco de España (BdE) es quién tiene la última palabra a la hora de poner ese dinero en circulación o de retirarlo en nombre del Estado español.
La Información Económica lanza este nuevo episodio de ‘Economía Indiscreta’, una serie de contenidos audiovisuales de carácter divulgativo con la que buscamos contribuir al debate público-económico. En el anterior, publicado hace justo una semana, explicaba por qué sube la tasa de paro si se está creando empleo.
