Publicado: noviembre 2, 2026, 1:23 pm
Hay días que, cuando consigo sentarme o tumbarme, me doy cuenta de lo absolutamente cansada que estoy. Y es normal que al final del día notemos las piernas más cansadas o incluso algo hinchadas, especialmente después de pasar muchas horas sentados o de pie. Aunque solemos relacionar esta sensación con haber caminado mucho o hecho ejercicio, lo cierto es que las piernas también pueden sentirse pesadas cuando apenas hemos hecho esfuerzo físico, y conviene prestar atención si esta molestia se repite con frecuencia.
Como explica a los lectores de 20Minutos el Dr. Eliseo Candela, cirujano vascular de IMR, las piernas cansadas no constituyen una enfermedad en sí mismas, sino un síntoma que puede tener diferentes causas: «Es un síntoma, no una enfermedad. Lo describimos como pesadez, cansancio, tensión o hinchazón en las piernas, que suele empeorar al final del día y mejorar al tumbarse o al levantarlas. La causa más frecuente es la insuficiencia venosa crónica, es decir, una dificultad de las venas para devolver la sangre al corazón. Pero no es la única: también pueden estar detrás problemas arteriales, linfáticos, musculares o neurológicos, el lipedema o algunos fármacos. Por eso conviene que lo valore un especialista, sobre todo si es persistente».
Por qué las piernas pueden sentirse pesadas aunque no hagamos ejercicio
Una de las causas más habituales de esta sensación tiene que ver con la circulación venosa. Tal como cuenta Eliseo Candela, «para subir la sangre desde los pies, las venas dependen de sus válvulas y de la contracción de los músculos de la pantorrilla, que funcionan como una bomba. Si pasamos muchas horas de pie o sentados sin movernos, esa bomba apenas trabaja y la sangre se estanca en las piernas. Aumenta la presión dentro de las venas, sale líquido a los tejidos y aparecen la pesadez y la hinchazón. El calor lo empeora porque dilata las venas, y por eso las molestias son más frecuentes en verano».
Herencia, edad y sedentarismo también influyen
No todas las personas tienen el mismo riesgo de desarrollar problemas venosos. La genética desempeña un papel importante, pero también existen otros factores relacionados con el estilo de vida, la edad y determinadas situaciones hormonales. «El factor más importante es la herencia: si tus padres tienen varices, tienes más probabilidades de tenerlas. Son más frecuentes en mujeres por la influencia hormonal, los embarazos y los anticonceptivos o la terapia hormonal. También influyen la edad, el sobrepeso, el sedentarismo y los trabajos que obligan a estar mucho tiempo de pie o sentado, como dependientes, peluqueros, sanitarios o trabajadores de oficina», explica el Dr. Candela.
Caminar y mover las piernas, una de las claves para prevenirlas
Precisamente porque el movimiento favorece el trabajo de la musculatura de la pantorrilla, mantener las piernas activas es una de las medidas que pueden ayudar a prevenir o reducir estas molestias. «Lo más eficaz es moverse: caminar a diario activa la bomba muscular de la pantorrilla. Si trabajamos de pie o sentados, conviene hacer pausas, mover los tobillos y ponerse de puntillas de vez en cuando: ayuda elevar las piernas al descansar, mantener un peso adecuado, evitar las fuentes de calor directo (saunas, baños muy calientes, exposición prolongada al sol) y acabar la ducha con agua fría en las piernas», cuenta el doctor de IMR.
También conviene evitar la ropa muy ajustada y los tacones altos de uso diario. «Las medias de compresión son muy útiles, pero deben indicarse tras una valoración médica», dice el experto. Cuando, además de estas medidas, buscamos aliviar la sensación de pesadez y proporcionar una sensación de frescor, existen productos específicos para el cuidado de las piernas. Es el caso de FRESH light legs, pensado para revitalizar piernas, tobillos y pies cansados gracias a su efecto refrescante inmediato. Su fórmula combina sales de magnesio con extractos de castaño de Indias y ciprés, además de ingredientes como menta y jengibre, que aportan frescor, y hamamelis y alga roja, destinados al cuidado y confort de la piel.
Otra de las fórmulas que no fallan son las Therabody JetBoots Prime, unas botas de compresión neumática o presoterapia para las piernas que están pensadas sobre todo para recuperación después del ejercicio, aunque por el tipo de compresión pueden resultar interesantes para personas que buscan aliviar temporalmente la sensación de pesadez o cansancio en las piernas.
