Publicado: mayo 1, 2026, 12:25 am
Controlar la diabetes, adelgazar, proteger el corazón … cada vez son más los beneficios demostrados por los fármacos tipo Ozempic. Ahora un pequeño estudio, publicado en ‘The Lancet’, apunta a que también podría ayudar a disminuir la ingesta de alcohol. Un ensayo clínico con 108 adultos con obesidad que buscaban tratamiento para el consumo de alcohol ha demostrado que una inyección semanal de semaglutida (agonista del receptor GLP-1), el principio activo del popular fármaco para perder peso, redujo los días de ingesta excesiva en el último mes en un promedio de aproximadamente 12 días, un 50% más que la disminución de ocho días observada en el grupo placebo. El trastorno por consumo de alcohol representa el 5% de las muertes anuales en todo el mundo, y existe una necesidad urgente de nuevos tratamientos. Este estudio es el primer ensayo clínico aleatorizado y controlado que investiga si los GLP-1 pueden reducir la ingesta de este tóxico en pacientes con obesidad que buscan tratamiento para el trastorno por consumo de alcohol. El ensayo se llevó a cabo en un centro de salud mental de Dinamarca. A todos los participantes se les ofreció terapia cognitivo-conductual y fueron asignados aleatoriamente a recibir una dosis semanal de semaglutida o un placebo. Al inicio del ensayo, los pacientes habían tenido, en promedio, 17 días de consumo excesivo de alcohol en los últimos 30 días. Tras seis meses, los pacientes que recibieron semaglutida presentaron un promedio de aproximadamente cinco días de consumo excesivo de alcohol en los 30 días previos, en comparación con nueve días en el grupo placebo. Además, al inicio del ensayo, los participantes habían ingerido un promedio de aproximadamente 2.200 g de alcohol en los 30 días previos, cifra que disminuyó a aproximadamente 650 g/30 días con semaglutida y 1.175 g/30 días con placebo después de seis meses. « Ya era un hecho observable en nuestros pacientes en consulta que, con estos fármacos, la ingesta de alcohol se disminuía de manera importante. En este primer ensayo clínico lo que se demuestra, por primera vez, en personas con obesidad y un problema de abuso de alcohol, es que gracias al efecto metabólico sobre el cerebro de los los GLP-1 se produce una reducción de la ingesta de alcohol clínicamente relevante respecto a placebo», explica a ABC Cristóbal Morales, responsable de la Unidad Salud Metabólica, Diabetes y Obesidad Hospital Vithas Sevilla, vocal de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) e investigador en ensayos clínicos sobre semaglutida. Al igual que con el alcohol, el experto señala que «existen ya datos preliminares de cómo estos fármacos pueden actuar sobre el abuso de otras sustancias adictivas incluso más potentes. Empezamos a tener datos con ensayos clínicos sobre cómo actúan los GLP-1 en áreas cerebrales de recompensa». Por su parte, los autores de este estudio destacan, como limitaciones clave, el tamaño reducido de la investigación y la falta de seguimiento posterior para evaluar si el consumo de alcohol varió. Sin embargo, señalan que el trabajo contribuye a la creciente evidencia sobre el uso de agonistas del receptor de GLP-1 en el trastorno por consumo de alcohol, con un potencial impacto en millones de personas, dadas las elevadas tasas mundiales de este trastorno y de obesidad. «Estos datos suponen un salto cualitativo, ya que superan la creciente evidencia indirecta disponible hasta ahora y demuestran el potencial de los agonistas del receptor GLP-1 como un tratamiento novedoso para el trastorno por consumo de alcohol. Es cierto que el número de pacientes estudiados no es muy grande y que no se incluyen ensayos clínicos aleatorizados más amplios en pacientes no obesos, por lo que los resultados no pueden generalizarse a la población general», explica, en declaraciones al SMC España, Andreu Palou, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular e investigador del Grupo de Nutrigenómica, Biomarcadores y Evaluación de riesgos de la Universidad de las Islas Baleares (UIB).
