Publicado: septiembre 16, 2026, 9:15 am
Leo Messi ya tiene las llaves del Club Deportivo Eldense . El astro rosarino , representado a través de sus apoderados, estampó este martes su firma en el contrato de compraventa para hacerse con el 100% de las acciones de la entidad azulgrana. Hasta la fecha, el paquete mayoritario pertenecía al grupo colombiano TH Soluciones Group, encabezado por el empresario Juan Carlos Trujillo y su esposa, Carolina Holguín, actual presidenta de la institución. Tras sellar la pasada semana un principio de acuerdo, las partes han formalizado la transacción a falta únicamente del trámite administrativo final: la ratificación oficial por parte del Consejo Superior de Deportes (CSD). La celeridad con la que se ha cerrado la firma despeja de un plumazo las turbulencias surgidas hace apenas unos días. El anterior dueño del club, el empresario Pascual Pérez, había presentado una demanda en los juzgados de Alcobendas solicitando el embargo cautelar de la totalidad de las acciones por el presunto impago de una deuda cifrada en un millón de euros, justo en mitad del proceso de negociación. Holguín rebajó de inmediato la alarma al asegurar que la reclamación judicial no comprometía la venta por contar con solvencia garantizada y tener las acciones totalmente liquidadas. Los hechos le han terminado dando la razón en cuestión de horas. En el horizonte institucional restan ahora dos pasos clave. Por un lado, la auditoría interna de cuentas (due diligence), un proceso de fiscalización financiera que continuará desarrollándose durante las próximas semanas. Por otro, la luz verde del CSD, un trámite obligatorio al tratarse de una Sociedad Anónima Deportiva (SAD) en la que cualquier adquisición superior al 25% del capital social exige una revisión reglamentaria que puede demorarse hasta tres meses. Aunque el importe exacto de la compra se mantiene bajo estricta confidencialidad, la referencia más cercana la marca una propuesta previa del inversor argentino Ricardo Pini, que rondaba los 12 millones de euros. Con este movimiento, la leyenda de la albiceleste suma su segunda pieza en el fútbol español dentro de un mapa de inversiones en plena expansión. El pasado 16 de abril, Messi formalizó la adquisición de la UE Cornellà, histórico conjunto catalán que compite en Tercera Federación con una prolífica cantera, en una operación de alto valor emocional dada la cercanía con su residencia familiar de Castelldefels. A esta pareja de clubes españoles se unen el Deportivo LSM uruguayo —proyecto impulsado junto a Luis Suárez—, el Leones de Rosario en su Argentina natal —presidido por su hermano Matías— y la cuota accionarial del Inter Miami que pasará a controlar de forma efectiva una vez cuelgue las botas. Esta nutrida red de entidades acarrea, sin embargo, una derivada legal con impacto directo en el fútbol nacional. La normativa sobre multipropiedad —popularmente conocida como la ‘Ley Piqué’— no genera conflictos inmediatos mientras el jugador compita en la MLS norteamericana, pero levantaría un muro burocrático definitivo frente a cualquier hipotético regreso de Messi al fútbol español mientras conserve la titularidad del Eldense. El desembarco del jugador coincide con un momento dulce en el plano deportivo para el conjunto de Elda. El pasado domingo, el cuadro alicantino logró su primera victoria de la temporada en LaLiga Hypermotion tras imponerse por 0-1 en El Molinón ante el Real Sporting de Gijón. El triunfo tuvo un guiño inmediato en el plano digital: el propio Messi reaccionó con un like a la publicación festiva del club en Instagram, convirtiéndose en el ‘clic’ de mayor impacto mediático en los 105 años de historia de la entidad centenaria. La nueva propiedad asume el mando en pleno proceso de reestructuración del banquillo tras el ascenso como campeones del grupo dos de Primera Federación. Tras la destitución de Claudio Barragán la pasada semana, Josep Ferrando asumió las riendas de forma interina durante el choque en tierras asturianas. La directiva rastrea el mercado en busca de un técnico definitivo, si bien el propio Messi podría tener un peso importante en la elección del próximo entrenador que ocupe la banda del Nuevo Pepico Amat. El contraste entre la escala del club y la dimensión global de su nuevo propietario define la magnitud de la noticia: una entidad modesta de unos 3.500 abonados y presupuesto ajustado de Segunda División pasa a estar tutelada por la mayor figura del planeta fútbol. El retorno comercial de asociar la marca Messi a un club de provincias es gigantesco; el reto sobre el césped, en cambio, arranca este mismo fin de semana y no admitirá concesiones.
