Merz se queda sin margen tras el "desastre" histórico de la CDU pero pide "paciencia" a la gente: "Alemania puede cambiar" - Estados Unidos (ES)
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Merz se queda sin margen tras el «desastre» histórico de la CDU pero pide «paciencia» a la gente: «Alemania puede cambiar»

Publicado: septiembre 21, 2026, 12:25 pm

El canciller alemán, Friedrich Merz, vive sus horas más bajas. A la victoria aplastante de AfD hace unas semanas en Sajonia-Anhalt se han sumado otros dos batacazos para la CDU, que se ha quedado por primera vez en 81 años de historia fuera de un parlamento regional. Y es que las elecciones en Mecklemburgo-Pomerania Occidental y en Berlín han confirmado la caída de los conservadores y el desgaste de la gran coalición. Pero el canciller no valora su dimisión. En Mecklemburgo-Pomerania Occidental la victoria volvió a ser para la derecha radical, con la CDU por debajo del 5% de los votos y por tanto quedándose como fuerza extraparlamentaria; en Berlín, en cambio, ganó con holgura la izquierda de Die Linke.

Dos nuevos avisos para Merz, que no emboca el camino de la salida. «No podemos suavizar el resultado en Mecklemburgo-Pomerania Occidental. Es un desastre«, dijo con rotundidad en cuanto empezó el recuento. Al mismo tiempo, eso sí, ha pedido «paciencia» a los ciudadanos y ha prometido que su Gobierno seguirá adelante «con las reformas que tiene planteadas. Para Merz es preocupante, dijo, el auge de fuerzas «radicales de izquierda y derecha», lamentó. «En Alemania y en toda Europa tenemos que repensar de raíz la libertad, la seguridad del día a día, la paz y nuestras propias fortalezas y debilidades», sentenció el canciller.

«Nuestra economía está en medio de una profunda agitación y el tono y las interacciones en nuestra sociedad son más duras y menos reconciliables«, reconoció también Merz, que entiende que el país en general atraviesa «un momento muy complicado», igual que su figura: por lo pronto, sigue cerrado a pactar «asuntos constitucionales» con AfD, pero no ha elevado demasiado el tono respecto al cordón sanitario. «Estoy firmemente convencido de que el éxito de nuestras reformas no solo mejora nuestra coexistencia, sino nuestro autoconcepto y nuestra imagen en el exterior. Alemania puede cambiar«, concluyó.

Ruth Ferrero, profesora de la Universidad Complutense de Madrid, explica a 20minutos que el canciller todavía tiene red. «Merz sigue teniendo margen institucional para poder continuar, aunque los resultados de las últimas tres elecciones han abierto un debate dentro de la propia CDU. Lo que sucede es que cambiar de canciller es mucho más complicado que cambiar de presidente del partido. Alemania tiene una moción de censura constructiva y, para poder sustituirlo, el Bundestag debería tener una mayoría suficiente para elegir a otro canciller», matiza sobre una posible salida a corto plazo del líder germano.

Ahora, a ojos de Ferrero, Merz intentará «resistir», al menos durante las próximas semanas; en el corto plazo. De momento, «presentará, como ya está haciendo, las derrotas regionales como un argumento para acelerar el proceso de reforma» en el país. Y el siguiente paso, dice la profesora, será «esperar». Ese verbo se apoya en el hecho de «ver si llegan los resultados de sus reformas, sobre todo las económicas», expone. Pero tendrá más pruebas. «Es muy relevante qué es lo que va a pasar en las próximas cinco elecciones regionales que van a tener lugar en el 2027, que incluyen varios territorios que están gobernados por la CDU», añade Ferrero; y esa será la prueba, sostiene, de hasta qué punto el canciller puede asumir los postulados de AfD para no seguir perdiendo voto o incluso abrirse a pactos con la derecha radical.

Con todo, esta es, comenta la profesora, «la peor crisis del bipartidismo» en Alemania. «Tanto la CDU como el SPD están siendo sobrepasados por Alternativa por Alemania, y esto es la primera vez que pasa», desarrolla Ferrero, pese a que, añade, el alemán era un sistema de partidos tradicionales que aguantaba mejor que otros en Europa. Pero ahora, concluye, ambas formaciones «tendrán que replantearse la estrategia» porque «no ha funcionado ni el cordón sanitario ni la asunción de la agenda» de la derecha radical, sobre todo en el caso de los conservadores tradicionales.

Merz está pidiendo es algo más de tiempo para que se materialicen sus reformas

Por su parte, Daniel Gil, analista en The Political Room especializado en asuntos europeos, añade que Merz, a su parecer, todavía tendrá de margen «unos meses» como canciller, pero la situación es complicada. Pero Gil recuerda que ya llegó al poder «siendo bastante impopular» y esa situación se ha ido deteriorando. «El crecimiento económico tampoco ha vuelto y la presión se ha ido apilando, como le ocurre a otros gobernantes, especialmente occidentales y europeos en este caso», añade el analista. Llegó al poder «con una agenda de reformas» y de momento ninguna surte efecto, sostiene Gil. Pero el canciller parte con la ventaja de que «no se atisba ninguna alternativa realista».

«Él lo que está pidiendo es algo más de tiempo para que se materialicen sus reformas, para que se pueda implementar por completo su agenda y pueda dar lugar a los beneficios que él espera. Este pequeño tiempo de margen parece que puede tenerlo, pero la presión ya es máxima», resume Gil, que no ve al SPD con fuerza suficiente para moverle la silla al canciller. «Está en la cuerda floja, sus reformas tienen que empezar a generar beneficios, tienen que terminar de implementarse y tiene que mejorar la situación en diversos frentes en Alemania, no solo en términos económicos, sino también sociales, de vivienda o de planteamientos geopolíticos», concluye.

En general la sensación es que Merz podrá aguantar en el poder al menos hasta que se celebren las elecciones presidenciales en Francia el próximo mes de abril, porque según fuentes diplomáticas consultadas por este medio estas semanas, buena parte del sostén de Berlín pasa también por lo que sucede en París. Lo que está claro es que el conservadurismo germano, pero también el bipartidismo, pasa por su peor momento… y así lo dicen los resultados electorales y los sondeos.

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