Massimo Pigliucci, filósofo estoico: "No todo lo que te hace daño es una tragedia, recuerda que morirás igualmente" - Estados Unidos (ES)
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Massimo Pigliucci, filósofo estoico: «No todo lo que te hace daño es una tragedia, recuerda que morirás igualmente»

Publicado: mayo 16, 2026, 6:23 pm

Massimo Pigliucci es uno de los mayores expertos en estoicismo actuales, autor de libros como Cómo ser un estoico o Mi cuaderno estoico, tal y como fueron llamados en España, propone un retorno a esta filosofía milenaria para poder encontrar el sentido ante el caos que es la vida moderna.

Este es uno de los objetivos de la filosofía, invitarnos a plantearnos las cosas y la realidad en la que vivimos con la intención de enseñarnos a vivir una vida mejor, lo que inevitablemente nos llevará a disfrutar de una vida más feliz.

Massimo Pigliucci y el retorno del estoicismo

«Uno de los motivos del regreso de la filosofía estoica es que te ayuda a centrarte en lo que puedes controlar, lo cual contribuye a reducir el estrés y a sentir que tu vida tiene algún sentido», explicaba Pigliucci durante su paso por el pódcast Aprendemos juntos de BBVA. Él comenzó su relación con esta filosofía cuando se encontraba a la búsqueda de respuestas, tras una etapa marcada por la muerte de su padre y su divorcio. Descubrió la ‘ética de la virtud’, que propone mejorar desarrollando nuestros valores.

El estoicismo señala que la manera de mejorar la sociedad es a través de la búsqueda de mejoras personales, una idea que comparte con los estoicos, y viceversa. «si trabajamos para mejorar la sociedad, nos estaremos mejorando, automáticamente, a nosotros mismos».

En esta misma charla aclaró que los estoicos no buscan alejarse por completo de las emociones, sino que hacen una división entre las emociones positivas y las negativas, o las constructivas y las disruptivas. «Las emociones disruptivas son cosas como la rabia, el miedo, el odio, etcétera. Las emociones constructivas, en cambio, serían la alegría, el amor, el sentido de la justicia, etcétera. El estoicismo intenta eliminar lo más posible las emociones destructivas y cultivar las positivas».

«La premisa de toda filosofía estoica es que debemos vivir conforme a la naturaleza», señaló Pigliucci. Significa que los estoicos se preguntan a sí mismos qué tipo de seres son los seres humanos, qué tipo de organismos somos, qué nos diferencia de otros organismos. […] De acuerdo con los estoicos, la naturaleza de los seres humanos es, fundamentalmente, que somos seres sociales y que tenemos la capacidad de razonar».

Esta filosofía que los estoicos defendían hace cientos de años, parece estar más vigente que nunca. «Vivimos en una época agitada, y esto suele llevar a la gente a adoptar filosofías que se centren en mejorarnos a nosotros mismos y en cosas que están bajo nuestro control», reflexionaba durante la entrevista. «Te ayuda a centrarte en lo que puedes controlar, lo cual ayuda a reducir el estrés y a sentir que tu vida tiene algún sentido».

El estoicismo cuenta con varios ejercicios que pueden ponerse en práctica para alcanzar ciertos objetivos, como el ayuno o duchas de agua fría, pero también hay otros que nos invitan a ser conscientes de que todos vamos a morir, a pesar de que actualmente parece que «nos obsesionamos con mantenernos jóvenes y sanos, lo cual está muy bien, pero es una batalla perdida porque vamos a acabar siendo viejos y, finalmente, muriendo. Por eso la cuestión no es si vamos a morir, sino cómo vamos a llegar hasta ese momento».

Esto hace que podamos relativizar ciertas cosas que nos suceden, no todo lo que nos pasa es una catástrofe, «no todo lo que te hace daño es una tragedia». Para prepararse y ser consciente de su propia mortalidad, el autor pasea por cementerios. «Salgo de allí pensando: ‘Vale, mi tiempo en este mundo es limitado, ¿qué quiero hacer con él? ¿Cómo quiero pasar mi vida? ¿Qué cosas me importan? ¿Cómo hago para no desperdiciar el tiempo que tengo?'».

Otro ejercicio que el estoicismo propone es aprender a ver las cosas desde arriba, es decir, aprender a tomar distancia de esas tragedias que nos pasan para poder relativizarlas. «Poner las cosas en perspectiva nos ayuda a lidiar con estas situaciones y nos recuerda que, dentro de lo que podría haber pasado, tampoco es para tanto».

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