Publicado: mayo 6, 2026, 12:24 am
Meta vuelve a estar en el centro de la polémica. Esta vez la compañía de Mark Zuckerberg no está bajo la lupa por sus prácticas en redes sociales o por la gestión de sus empleados, sino que sus dificultades tienen que ver con uno de sus productos más exitosos: sus gafas inteligentes.
Las Ray-Ban Meta de segunda generación son uno de los dispositivos que más hype ha levantado en los últimos tiempos y, más importante aún, uno de los pocos que ha podido estar a la altura de esa expectativa. Pero a la multinacional de Menlo Park le salen los problemas por las costuras y ahora sus smart glasses han vuelto a ser acusadas de invadir la privacidad de los usuarios.
El mes pasado, la compañía de Zuckerberg suspendió su colaboración con Sama, una empresa con sede en Nairobi a la que Meta subcontrató el trabajo de moderación de contenido y entrenamiento de IA, tras las acusaciones de que los trabajadores habían visto escenas privadas filmadas con las gafas inteligentes.
“Las fotos y los vídeos son privados para los usuarios”, declaró Meta. “Los humanos revisan el contenido de IA para mejorar el rendimiento del producto, para lo cual obtenemos el consentimiento explícito del usuario. Hemos decidido finalizar nuestra colaboración con Sama porque no cumplen con nuestros estándares”.
Según la investigación, llevada a cabo por los investigadores Svenska Dagbladet y Göteborgs-Posten, del diario sueco Svenska Dagbladet, las gafas pueden acceder a grabaciones muy sensibles: a algunos trabajadores kenianos que participaban en la anotación de datos se les pidió que visionaran contenido filmado con las Ray-Ban Meta en el que se veía a los usuarios usando el baño o teniendo relaciones sexuales.
Ahora, tras el fin de la colaboración con Meta, la empresa keniana ha anunciado el despido masivo de 1.108 trabajadores, según The Guardian.
“No hacemos comentarios sobre procesos o decisiones específicas de nuestros clientes; sin embargo, podemos confirmar que la colaboración con Meta ha finalizado. Sama siempre ha cumplido con los estándares operativos, de seguridad y de calidad exigidos en todos nuestros proyectos con clientes y respaldamos la integridad de nuestro trabajo. Nos centramos en brindar apoyo a nuestros empleados durante esta transición, sin dejar de ofrecer un servicio de calidad a nuestros clientes”, ha dicho la compañía en declaraciones a Ars.
