Publicado: abril 19, 2026, 8:23 pm
El psiquiatra Luis Rojas Marcos, de 82 años, ha vuelto a poner el foco en la tercera edad, esta vez en su intervención en el podcast Lo que tú digas, de Alex Fidalgo, donde ha desmontado algunos de los grandes prejuicios asociados al envejecimiento. Lejos de la imagen de decadencia que suele acompañar a esta etapa, el psiquiatra ha defendido que la percepción social está distorsionada. «La idea de que la vejez, la tercera parte de la vida, es una etapa desgraciada, no corresponde con la realidad», ha sostenido.
En su reflexión, Rojas ha insistido en que el problema no es tanto biológico como cultural. El lenguaje y los estereotipos siguen cargados de connotaciones negativas con el paso del tiempo. «En el diccionario, todos los sinónimos de envejecimiento reflejan caducidad», ha lamentado, en una crítica directa al edadismo que, a su juicio, condiciona cómo se vive esta etapa incluso antes de alcanzarla.
Pero más allá del discurso general, Rojas ha narrado su experiencia personal que resume uno de los grandes retos de la jubilación. «Cuando me jubilé, a los 70 años, me di cuenta de que no tenía amigos y los de toda la vida empezaban a desaparecer», ha reconocido. Este hecho fue una consecuencia directa de su vida profesional, que había desplazado a los vínculos personales. La pérdida progresiva de amistades y la dificultad para generar nuevas relaciones son algunos de los factores más relevantes en la soledad que sufren a menudo las personas mayores.
Dicha soledad no es un asunto menor, el psiquiatra ha explicado que «es un sentimiento muy negativo, que te hace sufrir y que te llega incluso a hacer perder la ilusión por vivir». Rojas ha subrayado que el aislamiento tiene un impacto directo en la salud mental y física. Además, el experto ha alertado de los riesgos que entraña para las personas mayores, desde errores cotidianos hasta una mayor vulnerabilidad en el día a día, lo que convierte las relaciones sociales en una cuestión clave para el bienestar de las personas de la tercera edad.
Frente a este escenario, el psiquiatra ha reivindicado una mirada más activa y consciente sobre el envejecimiento. Rojas ha defendido la importancia de planificar esta etapa con antelación, cultivar los intereses y mantener algunos objetivos, por pequeños que sean. También ha apelado al autoconocimiento y al sentido del humor como dos herramientas esenciales para sostener el equilibrio emocional. «El sentido del humor es muy útil porque nos ayuda a ver las contrariedades, las incongruencias de la vida. También añade alegría y años a la vida», ha explicado el experto.
El psiquiatra ha animado a descartar la idea de una juventud perpetua, aceptando los cambios en el cuerpo que se producen con la edad. «La sociedad y la industria fomentan la creencia en la juventud eterna, una idea poco realista, ya que el cuerpo humano está biológicamente preparado para envejecer y cambiar con el tiempo. Todo nos invita a tener esa obsesión por la apariencia que puede acabar llevando a la sociedad a que lo que antes era una minoría que enloquecía se convierta en una mayoría», ha concluido Rojas.
