Publicado: septiembre 21, 2026, 11:20 pm
Uno de los fenómenos más curiosos del deporte de élite es la ley del ex, un evento que se resume en lo siguiente: cuando un equipo se deshace de uno de sus jugadores, muchas veces de forma abrupta o incluso poco ética, tarde o temprano este acabará por convertirse en su verdugo cuando defienda otra camiseta. Venganza pura y dura resumida a la perfección el pasado domingo, cuando Nicolás Laprovittola (Morón, Argentina, 36 años) le endosó 31 puntos al Barcelona , club que prescindió de sus servicios hace solo unos meses, para así regalar la Supercopa de España al Joventut de Badalona, ‘La Penya’, que no conquistaba un título desde hacía 18 años. «Estaba más motivado de lo que podía pensar Sekulic», aseguró el sudamericano al ser preguntado si su divorcio con los azulgranas había influido en su rendimiento. Lo cierto es que Laprovittola, muy castigado por las lesiones en los últimos años, escribió historia con cada bote, con cada finta y, sobre todo, con cada triple, pues fueron nueve los anotados en 13 intentos, récord absoluto de la competición. Un bombardeo legendario que, además de devolverle la sonrisa a una ciudad absolutamente entregada al baloncesto como Badalona, prolonga la sequía de títulos del Barcelona. Los catalanes no engordan sus vitrinas desde mayo de 2023, cuando conquistaron la ACB bajo la tutela de Jasikevicius en el banquillo y el liderazgo de Mirotic en la pista. Desde ese momento, decenas de jugadores y hasta tres entrenadores, Grimau, Peñarroya y Pascual , han pasado por sus filas, pero nadie ha conseguido dar con la tecla para acabar con una mala racha sonrojante. De hecho, ante esa incómoda realidad, el Barça optó por una profunda revolución este verano, con hasta 11 fichajes, un nuevo entrenador y sangre fresca en la dirección deportiva con la llegada de Xevi Pujol. Como es lógico, también hubo despedidas, y fueron varios los jugadores que expresaron su malestar por la mala gestión del equipo por parte de la junta de Laporta. «Ganar en el baloncesto no les importa», aseguró uno de los más queridos por la afición, el checo Satoransky, ahora en el Hapoel de Tel Aviv. Una baja colateral como también lo fue Laprovittola que, como él mismo confirmó, intentó contactar con el Barcelona mediante sus agentes para intentar renovar su contrato. Nunca hubo respuesta al otro lado de la línea. Una situación dolorosa, pues Lapro deseaba jugar algún año más en Euroliga , pero que ha acabado desembocando en una alegría descomunal para el Joventut, uno de los equipos con más solera de nuestro baloncesto. Para encontrar un éxtasis similar al que vivió Badalona el pasado domingo hay que remontarse a la 2007-08, cuando el conjunto, liderado por un jovencísimo Ricky Rubio y por Rudy Fernández, conquistó la Copa del Rey y la ULEB Cup, actual Eurocup, segunda competición continental más importante de Europa. Antes de eso, los catalanes habían conquistado cuatro ligas (1967, 1978, 1991, 1992), ocho Copas del Rey (1948, 1953, 1955, 1958, 1969, 1976, 1997) y dos Supercopas (1986, 1987). Y, cómo olvidarlo, la Copa de Europa de 1994, cuando los catalanes batieron al temible Olympiacos en Tel Aviv gracias a un triple de Corny Thompson, a falta de 12 segundos para el final, y el posterior fallo del serbio Zarko Paspalj desde la línea de personal. El paso del tiempo no ha tratado al Joventut todo lo bien que se merecía, e incluso estuvo a punto de disolverse entre 2016 y 2018 debido a graves problemas financieros. Pese a todo, una decidida apuesta por la cantera y los fichajes de jugadores de renombre, como Ante Tomic o Ricky Rubio, han acabado por devolverlo a la primera línea de fuego. Espectacular remontada culminada el domingo ante su gente por la venganza de Laprovittola, que ha recordado a los verdinegros lo que es sentirse los mejores.
