Publicado: julio 28, 2026, 7:24 pm
Claude vuelve a estar en el centro de la polémica. Después de las críticas recibidas por cuestiones relacionadas con la privacidad, ahora, la inteligencia artificial de Anthropic ha protagonizado un nuevo incidente tras descubrirse que algunas conversaciones y artifacts compartidas mediante enlaces públicos llegaron a aparecer en los resultados de búsqueda de Google, exponiendo información personal que muchos usuarios no esperaban que pudiera localizarse a través del famoso buscador.
Acorde a la información compartida por el diario TechCrunch, este problema salió a la luz a mediados de julio, cuando la compañía de Mountain View indexó temporalmente un número indeterminado de estos enlaces públicos, por lo tanto, era posible encontrarlos mediante búsquedas específicas, lo que permitió acceder a contenidos que incluían desde archivos y proyectos hasta datos personales compartidos por los propios usuarios.
Este incidente afectó a la función ‘Share’ de Claude, diseñada para que los usuarios compartan conversaciones o artifacts mediante un enlace público. Estos últimos son aplicaciones, documentos y herramientas interactivas que pueden crearse con la IA y distribuirse a través de internet. No obstante, aunque la herramienta está pensada para compartir contenido con otras personas, algunos de estos enlaces terminaron siendo indexados por los motores de búsqueda, haciendo que su contenido pudiera encontrarse con facilidad.
¿Qué dice Anthropic al respecto?
Según TechCrunch, entre la información que llegó a aparecer en los resultados de búsqueda figuraban documentos corporativos, historiales médicos, datos personales e incluso claves relacionadas con monederos de criptomonedas. No obstante, el problema no afectó a las conversaciones privadas almacenadas en Claude, sino únicamente a aquellas que los propios usuarios habían decidido compartir mediante un enlace público.
Tras conocerse el caso, Anthropic explicó a TechCrunch que no se trató de una filtración de datos ni de un ciberataque, sino del funcionamiento de la herramienta para compartir contenido. Además, la compañía recordó que los enlaces generados con esta función son públicos por diseño y que los usuarios tienen la posibilidad de dejar de compartirlos en cualquier momento, al mismo tiempo que anunció que ya ha incorporado medidas adicionales para evitar que este tipo de páginas vuelvan a ser indexadas por los motores de búsqueda.
Así lo afirmó la portavoz Amie Roherham: «Damos a los usuarios el control sobre si desean compartir públicamente sus conversaciones de Claude y, en consonancia con nuestros principios de privacidad, no compartimos directorios de chat ni mapas del sitio con motores de búsqueda como Google. Estos enlaces compartibles no son predecibles ni accesibles a menos que los usuarios decidan compartirlos con ellos mismos. Cuando alguien comparte una conversación, hace que ese contenido sea de acceso público y, al igual que otros contenidos web públicos, puede ser archivado por servicios de terceros».
Este caso reabre el debate sobre la privacidad de las herramientas con IA
El incidente ha reabierto el debate sobre la privacidad en las plataformas de inteligencia artificial. Diversos expertos consideran al medio citado que muchos usuarios interpretan que un enlace compartido equivale a un contenido «no listado», cuando en realidad puede acabar siendo localizado por los buscadores si no existen mecanismos técnicos que impidan su indexación. Asimismo, el caso pone de relieve la importancia de evitar compartir información confidencial mediante enlaces públicos, incluso cuando estos parezcan difíciles de encontrar.
Por su parte, el portavoz de Google, Ned Adriance, declaró a TechCrunch que «ni Google ni ningún otro motor de búsqueda controlan qué páginas se publican en la web, y estas páginas se indexaron en numerosos motores de búsqueda», añadiendo que ofrecen «a los propietarios de sitios web controles claros para decidir si las páginas pueden ser rastreadas o indexadas».
