José Elías, tras probar una IA en su compañía de electricidad: "Si tenéis una empresa, empezad a pensar qué parte de vuestro trabajo podría hacer una máquina" - Estados Unidos (ES)
Registro  /  Login

Otro sitio más de Gerente.com


José Elías, tras probar una IA en su compañía de electricidad: «Si tenéis una empresa, empezad a pensar qué parte de vuestro trabajo podría hacer una máquina»

Publicado: octubre 17, 2026, 11:17 am

La inteligencia artificial (IA) continúa ganando terreno en tareas que hasta hace poco parecían reservadas a personas. El empresario José Elías ha lanzado una advertencia a las compañías después de probar una herramienta capaz de mantener una llamada comercial, tratar de cerrar una venta y analizar la conversación: «Si tenéis una empresa, empezad a pensar qué parte de vuestro trabajo podría hacer algo así».

Elías ha relatado en sus redes sociales un experimento realizado hace unas semanas en el que pidió a una IA que le llamara por teléfono para intentar venderle la tarifa de luz Marmota de Audax. El resultado le hizo plantearse el futuro de uno de sus negocios: «Acabo de ver el futuro de mi call center. Una máquina me ha llamado para venderme mi propia luz y me ha toreado.

Poner en marcha el sistema costó alrededor de 10 euros y apenas diez minutos de configuración. «Yo me esperaba el típico contestador robótico, pero al descolgar me encontré con una vendedora con más labia que muchos humanos«, asegura.

Durante la conversación decidió poner a prueba a la herramienta: le preguntó por los precios y trató de aplazar la contratación pidiéndole que le enviara la información por correo electrónico. La IA mantuvo la estrategia comercial, recogió sus datos y le aseguró que volvería a ponerse en contacto con él para intentar cerrar el contrato. «Me toreó como quiso», resume Elías.

Después de la llamada, el empresario pidió al sistema que analizara la conversación y elaborara un informe en audio. «En menos de un minuto nos devolvió esto: me dio una puntuación de conversión de 9 sobre 10, concluyó que soy un comprador nato que no opuso resistencia y aseguró que me habría vendido hasta una granja de pollos«, sostiene.

Elías reconoce, sin embargo, que el sistema cometió errores. Durante la conversación, cuando la IA le preguntó por su consumo mensual de electricidad, respondió deliberadamente que consumía «tres kilovatios». La máquina aceptó la respuesta, pese a que un comercial con experiencia habría detectado que el dato no tenía sentido en ese contexto.

Para el empresario, este tipo de fallos no afecta a lo esencial de la prueba, ya que pueden corregirse modificando las instrucciones proporcionadas a la herramienta, mientras que las capacidades más difíciles de automatizar ya estarían mucho más desarrolladas. «Lo difícil, que es tener labia, aguantar la conversación y analizar la venta, ya lo hace perfecto por unos euros», asegura.

Related Articles