Publicado: septiembre 18, 2026, 9:28 pm
Llevo al menos cinco o seis años utilizando auriculares HUAWEI como parte de mi equipo habitual. Por mis manos han pasado modelos Pro, otros más económicos y propuestas abiertas como los HUAWEI FreeClip 2 o los HUAWEI FreeArc. También muchos auriculares de otras marcas. Y hay algo que tengo bastante claro: no quiero utilizar el mismo tipo para viajar en avión, salir a correr, trabajar o ver una película en la cama.
Poder elegir unos para cada situación es un privilegio de este trabajo. Pero también ayuda a poner en perspectiva qué le pido a un producto como los HUAWEI FreeBuds Neo: comodidad, buen sonido y pocas complicaciones cuando toca usarlos. Con un precio de lanzamiento de 129 euros, se sitúan en una franja en la que cada concesión cuenta, pero en la que ya se puede exigir bastante.
Mi impresión después de utilizarlos en situaciones muy distintas es que resuelven bien esa tarea. La cancelación de ruido sorprende por lo que cuestan, el sonido convence y su tamaño hace que resulten fáciles de llevar. También hay pequeñas incomodidades, algunas directamente relacionadas con ese empeño por hacerlos más compactos.
De entrada, tengo una preferencia que condiciona mi experiencia: suelo elegir auriculares abiertos para trabajar o caminar por la calle. Me gusta enterarme de lo que sucede a mi alrededor. Los cerrados tienen más sentido para mí cuando quiero aislarme, especialmente en un tren o un avión.
He utilizado los Neo en ambos, también en el metro, haciendo ejercicio, en la oficina y en casa, con música y películas. Me han resultado cómodos en todas esas situaciones, aunque para algunas siga prefiriendo otro formato. Conviene distinguir ambas cosas: que un auricular se lleve bien no significa que sea el que uno elegiría para cualquier momento.
Aquí el tamaño juega a favor. Cada auricular pesa unos 4,8 gramos y en la caja vienen cuatro tamaños de almohadillas, un detalle útil para encontrar un ajuste cómodo. Son pequeños, ligeros y poco aparatosos. El estuche ovalado también me gusta: encaja bien en la mano y resulta agradable de manejar. Soy de esas personas que abren y cierran la tapa casi por inercia, como una pequeña manía para descargar nervios, así que estos detalles terminan teniendo más presencia en mi día que muchas prestaciones del catálogo.
En la unidad que he probado, el exterior mate del estuche es otro acierto. Se agarra bien y me gusta más que esos acabados brillantes en los que enseguida quedan marcadas las huellas. El brillo aparece en los propios auriculares y ahí ya me convence menos. Su tamaño reducido hace que resulte menos molesto, pero mi preferencia sigue siendo clara: nada de acabados glossy que se llenan de huellas.
La patilla corta tiene una consecuencia más relevante: hay menos espacio para los controles. Los gestos exigen acertar mejor, especialmente al subir y bajar el volumen. Se pueden utilizar, pero requieren una precisión que resta naturalidad a una acción muy frecuente. Es la pega más clara que he encontrado en el uso diario y uno de esos aspectos en los que reducir tamaño no trae solo ventajas.
Con el sonido, mi valoración es bastante sencilla: me gusta, aunque no me ha dejado con la boca abierta. Los Neo utilizan un controlador dinámico de 11 milímetros, pero lo que más me importa es cómo suenan sin tener que dedicar tiempo a ajustarlos. Suelo utilizar los auriculares tal como vienen configurados. Agradezco cierta presencia de graves, pero prefiero un conjunto equilibrado y rara vez me entretengo demasiado con la ecualización. Los Neo encajan bien con esa manera de escuchar.
La cancelación de ruido destaca más. Es el apartado que más me ha sorprendido teniendo en cuenta el precio y el que mejor sostiene esa idea de acercar parte de la experiencia de modelos más caros a una gama intermedia. Para quien recurre a unos auriculares cerrados precisamente porque quiere aislarse, tiene un peso considerable en la compra.
HUAWEI ya había trabajado esa combinación de aislamiento y precio contenido con los FreeBuds 7i. Los Neo vuelven a poner sobre la mesa una pregunta bastante práctica: cuánto hay que gastar para tener unos auriculares que cumplan bien en lo que más utilizamos.
La referencia dentro de la marca son los HUAWEI FreeBuds Pro 5. Con los Neo hay aspectos de esa experiencia que resultan familiares, especialmente la cancelación y la facilidad con la que se integran en la rutina. Eso no permite afirmar que suenen igual ni que ofrezcan todo lo mismo. Mi sensación es más concreta: se puede gastar menos y seguir teniendo una experiencia satisfactoria en buena parte de lo que hacemos a diario.
También hay algo que pienso cada vez que llegan unos auriculares nuevos: cuesta seguirles la pista, incluso dedicándote a esto. En HUAWEI, como en otras marcas, conviven distintas gamas, formatos y generaciones, con diferencias que no siempre se entienden a primera vista. Basta recordar lo que comentábamos al probar los FreeClip 2 S: las mejoras respecto a los FreeClip 2 no hacían imprescindible el cambio. Tener opciones está bien… saber cuál necesitas ya exige un pequeño trabajo de investigación.
En ese contexto, algunas de las funciones que más valoro tienen poco de espectacular. Estar escuchando música en el ordenador y poder atender una llamada del teléfono sin cambiar de auriculares es una de ellas. Parece básico, pero cuando utilizas varios dispositivos acaba importando mucho. Me gusta cómo HUAWEI resuelve ese tipo de pequeñas necesidades: las que recuerdas cuando un producto te obliga a hacer pasos de más.
La aplicación deja una sensación algo contradictoria. Agradezco poder personalizar la experiencia, aunque yo toque pocos ajustes. Al mismo tiempo, tener una aplicación para cada dispositivo es una de esas pequeñas cargas de la vida tecnológica. Me encantaría reunirlo todo en una sola. Mientras eso siga siendo una aspiración poco realista, al menos tiene sentido que quien quiera modificar el comportamiento de sus auriculares encuentre opciones para hacerlo.
La autonomía también merece un espacio. HUAWEI anuncia hasta 6,5 horas de música con la cancelación de ruido activada y hasta 24 horas contando las recargas del estuche. Sin cancelación, las cifras suben a 10 y 40 horas, respectivamente.
No he terminado la prueba pensando que los FreeBuds Neo sean extraordinarios. He terminado pensando que ofrecen bastantes cosas bien resueltas por su precio. Son cómodos, el sonido me convence y la cancelación aporta un valor claro. A cambio, aceptaría unos controles que piden más puntería de la que me gustaría y unos acabados brillantes que no son mis favoritos.
Para trabajar o caminar seguiré recurriendo muchas veces a unos auriculares abiertos. Para esos momentos en los que quiero aislarme, los Neo me parecen una opción que merece estar en la conversación sin necesidad de irse a los 200 euros o más.
