Publicado: abril 27, 2026, 11:23 am
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha instado este domingo a la Fundación Nacional para la Conservación del Patrimonio Histórico, el grupo que ha demandado a la Casa Blanca por el proyecto de salón de baile del presidente Donald Trump, para que retire la demanda tras el tiroteo del sábado en la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, celebrada en el hotel Hilton de Washington DC.
«Su demanda pone en grave riesgo la vida del presidente, su familia y su personal. Espero que el incidente del sábado, en el que estuvo a punto de ser asesinado, le ayude a comprender la insensatez de una demanda que, literalmente, no tiene otro propósito que detener al presidente Trump a cualquier precio», ha subrayado el fiscal general interino, Todd Blanche, en una carta que ha difundido en sus redes y que tiene como destinatario al abogado de la fundación denunciante, Greg Craig.
Asimismo, Blanche ha considerado que «ya es suficiente» y que la Fundación Nacional para la Conservación del Patrimonio Histórico «debería retirar voluntariamente esta demanda infundada» a la mayor brevedad. De hecho, el fiscal ha advertido al letrado que, «si su cliente no retira la demanda antes de las 9.00 de la mañana del lunes (hora local), el Gobierno solicitará que se revoque la medida cautelar y se desestime el caso, a la luz de los extraordinarios acontecimientos de anoche».
«El salón de baile de la Casa Blanca es esencial para la seguridad del presidente, su familia, su gabinete y su personal«, ha defendido Blanche, que ha planteado que, «cuando (…) esté terminado, el presidente Trump y sus sucesores ya no tendrán que salir del perímetro de seguridad de la Casa Blanca para asistir a grandes reuniones en el salón de baile del Washington Hilton». «El salón de baile de la Casa Blanca garantizará la seguridad del presidente durante las próximas décadas y evitará futuros intentos de asesinato en el Washington Hilton», ha añadido.
La misiva del fiscal en funciones ha llegado en un intenso fin de semana que el propio Donald Trump ha aprovechado, ya con anterioridad a Blanche, para reivindicar la construcción inmediata del monumental proyecto que pretende inaugurar antes del final de su segundo mandato, en 2029, con un coste estimado de entre 170 y 350 millones de dólares (145 a 298 millones de euros), según estimaciones de la propia Administración Trump, que han variado con el paso del tiempo.
Trump concibe la estructura como una especie de sala de recepción acorazada de 8.200 metros cuadrados, cuyo coste será asumido por mecenas del presidente, como la adinerada familia Adelson, y grandes tecnológicas como Google o Amazon. Sin embargo, el juez de distrito federal Richard Leon volvió a frenar su construcción hace semana y media, y acusó a la Administración de intentar regatear los dictámenes que había emitido previamente en contra del proyecto. «Ninguna ley se acerca siquiera a otorgar al presidente la autoridad que este afirma poseer», afirmó entonces el magistrado al admitir a trámite de la Fundación Nacional para la Conservación del Patrimonio Histórico.
