Publicado: septiembre 20, 2026, 5:28 am
Desde hace años existen muchos tipos de wearables que controlan el sueño, la actividad física o la recuperación después de hacer deporte, entre otras métricas. Sin embargo, hay ámbitos del propio bienestar en los que la tecnología de consumo apenas ha entrado, como es el cuidado íntimo masculino. Ahora, una empresa surcoreana quiere cambiarlo con un curioso dispositivo llamado KAISAR que se coloca alrededor del pene y los testículos y utiliza luz roja e infrarroja.
Desarrollado por la compañía DARAM, su objetivo es explorar si la fotobiomodulación, una técnica que utiliza determinadas longitudes de onda de luz, puede ayudar en determinados procesos con el bienestar masculino. Entre ellos se encuentran los mecanismos que intervienen en la circulación sanguínea y la funcion erectil, aunque sus efectos todavía tienen que demostrarse en humanos.
Tal y como explican desde Digital Trends, el dispositivo incorpora 40 LED que emiten luz roja de 630 nanómetros y una luz infrarroja cercana a los 850 nanómetros. Ambas longitudes de onda pueden actuar a diferentes profundidades de los tejidos con la idea de que la luz interactúe con las células y pueda influir en procesos biológicos relacionados con la circulación y la energía celular.
La compañía investiga diferentes efectos
Uno de ellos está relacionado con el óxido nítrico, una molécula que participa en la dilatación de los vasos sanguíneos y que tiene un papel importante en la erección. También ha estudiado la producción de ATP que proporciona energía a las células y está relacionada con la movilidad de los espermatozoides. Además, otra línea de investigación analiza las células de Leydig de los testículos, que son las responsables de producir testosterona.
Como tal, el dispositivo está diseñado para un uso sencillo, ya que es pegable, pesa poco más de 100 gramos y se carga mediante USB-C. La empresa asegura que lleva varios años trabajando con médicos de hospitales universitarios de Corea del Sur y que su investigación continúa, pero que ya han vendido 9.000 unidades en dos años y han llegado a 42 países, siendo Estados Unidos su mercado más grande.
Eso sí, el resultado todavía procede principalmente de investigaciones preclínicas realizadas en células y animales, por lo que no se puede afirmar que el dispositivo mejore en las erecciones en personas ni que sirva para tratar la disfunción eréctil. DARAM tiene un manuscrito que se encuentra en revisión, en el que se planea realizar un estudio en humanos financiado por el gobierno. Será esta investigación la que ayude a determinar qué efectos tiene realmente el dispositivo.
