Publicado: noviembre 6, 2026, 10:21 am
El límite de ingresos para acceder a los subsidios por desempleo del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) podría aumentar en 2027 hasta los 964 euros brutos mensuales. La cifra está vinculada a la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) que prepara el Gobierno para el próximo año y que situaría el sueldo mínimo en 1.286 euros brutos al mes, repartidos en 14 pagas. La propuesta del Ministerio de Economía contempla un incremento del 5,3% respecto a la cuantía actual.
Ahora bien, este cambio también tendría consecuencias para las personas que se encuentran en situación de desempleo y necesitan acceder a una ayuda asistencial. La normativa establece que, para cobrar la mayoría de los subsidios, es necesario acreditar que las rentas propias no superan el 75% del SMI, sin incluir la parte proporcional de las dos pagas extraordinarias. Por tanto, si finalmente se aprueba la subida planteada, el umbral económico pasaría de los 915,75 euros mensuales vigentes en 2026 a aproximadamente 964,50 euros en 2027.
La modificación permitiría que personas con ingresos ligeramente superiores pudieran cumplir el requisito económico para solicitar estas ayudas. No obstante, superar esta condición no garantiza por sí solo el reconocimiento del subsidio: también será necesario reunir los demás requisitos correspondientes a cada modalidad.
¿Qué ingresos tendrá en cuenta el SEPE?
Para comprobar si una persona cumple el requisito de carencia de rentas, el SEPE no tiene en cuenta únicamente el salario que pueda percibir por un trabajo. El organismo computa los ingresos procedentes de distintas fuentes, como rendimientos del trabajo, alquileres, actividades económicas, intereses bancarios, pensiones y otras prestaciones públicas o privadas.
En el caso de los salarios, se toma como referencia la cantidad bruta, incluida la parte proporcional de las pagas extraordinarias. También se consideran determinadas ganancias patrimoniales y los rendimientos que puedan obtenerse del patrimonio, con las excepciones previstas en la normativa.
El organismo comprueba que se cumple el límite en el momento de solicitar el alta inicial, las prórrogas o las reanudaciones del subsidio. Para ello, se tienen en cuenta las rentas correspondientes al mes natural anterior a la fecha de la solicitud. Por tanto, no basta con acreditar que los ingresos se encuentran por debajo del umbral en el momento de quedarse sin trabajo: la situación económica debe seguir cumpliendo las condiciones cuando se tramita o renueva la ayuda.
¿Quiénes pueden cobrar el subsidio por desempleo?
El subsidio asistencial está dirigido a personas que se encuentran en determinadas situaciones de desempleo y que cumplen los requisitos establecidos. Entre sus posibles beneficiarios figuran quienes han agotado la prestación contributiva y continúan sin trabajo, los mayores de 52 años que reúnen las condiciones específicas de esta modalidad o los trabajadores que han cotizado menos de 360 días y no tienen derecho a cobrar el paro.
También existen ayudas para personas emigrantes retornadas y para víctimas de violencia de género o sexual, entre otros colectivos. En cada caso, la duración y las condiciones de acceso dependen de las circunstancias personales, familiares y laborales del solicitante.
