Publicado: mayo 10, 2026, 4:23 am
Voluntarios de las juventudes de Tisza vendÃan ayer a las puertas del imponente Parlamento húngaro helados, palomitas y banderas de HungrÃa con el retrato de Péter Magyar, que a esa hora estaba siendo nombrado primer ministro. A través de pantallas gigantes, la multitud que llegaba hasta Bajcsy-Zsilinszky seguÃa a orillas del Danubio una ceremonia plagada de gestos nacionalistas y un tanto alejada de los estándares europeos a los que Magyar pretende reorientar el paÃs. Por momentos, más que de una rutinaria alternancia democrática de gobiernos, el acto tuvo aires de coronación. Antes de la sesión inaugural, Magyar, cuyo apellido significa precisamente húngaro, depositó rosas blancas ante la estatua de Gyula Andrássy, héroe de la revolución nacionalista de 1848. «¡ Dios… Ver Más
