Publicado: septiembre 20, 2026, 6:24 pm
Llevo 48 horas exprimiendo la cámara del iPhone 18 Pro Max, y toca contarte qué he encontrado. La apertura variable llegó a Apple este año, pero el concepto ya lo vimos hace tiempo en Samsung, que la metió en el Galaxy S9 en 2018 y terminó retirándola unas generaciones después. Ahora que vuelve de la mano del iPhone, me pregunto si esta vez ha llegado para quedarse o si correrá la misma suerte que tuvo en Samsung.
Aquí te cuento cómo funciona, seas de los que dejan la cámara en Auto o de los que quieren tocar cada parámetro.
Qué es la apertura variable y qué significan esos números de F
La apertura controla la cantidad de luz que entra en el sensor. Suena a que más luz siempre es mejor, pero no funciona así: un día muy soleado con demasiada luz puede quemar la imagen, algo parecido a lo que vivimos hace poco con el eclipse, cuando mirar directamente al sol resultaba imposible. Una cámara funciona igual que nuestro ojo en ese sentido, y regular cuánta luz entra es tan importante como dejarla pasar.

Esa regulación la controla el diafragma, y su apertura se mide con un número de F. Cuanto más pequeño es ese número, más abierto está el diafragma y más luz entra. Cuanto más grande, más cerrado está y menos luz pasa. Mi cámara profesional puede cerrarse hasta f/22. El iPhone 18 Pro llega hasta f/4, con f/1.48 como su punto más abierto. Estamos hablando de una apertura muy luminosa, la más abierta que ha tenido nunca un iPhone.
Los cuatro valores disponibles y lo que aportan:
- f/1.48: el más abierto, máxima entrada de luz, ideal para atardeceres y noche
- f/1.8: un punto intermedio hacia arriba, todavía bastante luminoso
- f/2.8: apertura media, equilibrio entre luz y nitidez general
- f/4: el más cerrado, menos luz, más escena enfocada, pensado para el día

Dos formas de capturar luz, y por qué en vídeo solo vale una
Hacer una fotografía es como llenar una habitación de agua. Puedes abrir mucho la puerta y dejar entrar mucha agua durante poco tiempo, o abrirla menos y dejarla abierta durante más tiempo. En fotografía pasa exactamente lo mismo.
La apertura es cuánto abres la puerta, y el tiempo de exposición es cuánto tiempo la mantienes abierta.
El modo noche que todos conocemos juega con la segunda variable: te quedas quieto uno, dos, tres segundos para que el sensor pueda recoger más luz. Con una apertura como la del 18 Pro, la puerta se abre más de partida, así que necesitas menos tiempo para conseguir la misma cantidad de luz.

En foto siempre puedes recurrir al modo noche si la puerta no se abre lo suficiente. Pero en vídeo… se graba en tiempo real, así que no puedes alargar el tiempo de exposición de la misma manera. Ahí es donde una apertura tan luminosa marca la diferencia: puedes abrir más la puerta desde el principio y dejar entrar más luz sin tener que esperar.
Los tres efectos secundarios que cambian cómo se hace una foto
Con esta capacidad de abrir y cerrar el diafragma llegan tres beneficios:
- Control total de la luz según el momento del día. De noche o al atardecer, abres al máximo para captar hasta el último rayo. De día, cierras lo necesario para que la imagen no se queme, sin depender de que el software recorte la luz después.
- Control del desenfoque de fondo. A mayor apertura (f/1.48), más desenfoque de fondo. A menor apertura (f/4), la escena se mantiene más enfocada.
- Destellos en forma de estrella en las luces. Es un efecto que llega directamente de las láminas del diafragma al cerrarse. Con una apertura fija como la de las otras dos cámaras del iPhone, el sol o una farola se convierten en una bola que estropea la foto. Cerrando el diafragma a f/4 o a cualquiera de los valores intermedios, esa misma luz atraviesa las láminas y se transforma en un destello estrellado.
Nunca habíamos tenido estas posibilidades creativas en un iPhone. Podríamos haber pasado de 12 a 48 megapíxeles y seguir haciendo la misma fotografía de siempre, pero aquí el simple gesto de abrir o cerrar el diafragma cambia muchísimo el resultado de la fotografía.



Dónde se controla la apertura desde la app Cámara
Todo se maneja desde el propio menú de la app Cámara. Tocas el icono de los seis puntos en la esquina inferior derecha de la pantalla, seleccionas Apertura en el panel de controles, y ahí aparecen los cuatro círculos con los valores que ya conoces: f/1.48, f/1.8, f/2.8 y f/4. Tocas el que quieras y el diafragma se mueve al momento.

Si prefieres no pensar en números, el botón Auto devuelve el control al iPhone en cualquier instante, y el teléfono decide la apertura según la escena igual que hacía hasta ahora con el resto de parámetros. Pero una vez veas el resultado del manual, te aseguro que te encantará manejar tú el resultado a todas horas.
Samsung abrió este camino y lo abandonó antes de tiempo. Apple lo retoma con una implementación que va más allá del gesto de marketing, con resultados visibles en foto y en vídeo. Queda por ver si el resto de fabricantes se anima a seguir este camino, ahora que Apple ha demostrado que una apertura variable bien resuelta tiene mucho que ofrecer más allá del marketing.
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La noticia
El primer iPhone con apertura variable: para esto sirve y estas son las diferencias con una cámara «normal»
fue publicada originalmente en
Applesfera
por
Guille Lomener
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